El Angel de la Gaceta : Se (de)batieron

El Ángel de la Gaceta

30 de abril de 2024

Por Ángel Dehesa Christlieb

Se (De) batieron

Y, como dijo López Portillo, “lo prometido es deuda”, hablemos del debate en el marco del Día del Niño.

Como niños malcriados salieron las dos candidatas y Máynez, quien parece más preocupado por enseñarnos que ya aprendió lenguaje de señas y se dice avergonzado del “nivel de debate” al que hemos estado sometidos los mexicanos, él, quien viene del partido que se promueve con cumbias y tenis fosforescentes.

Claudia Sheinbaum, con su insistencia en no voltear a ver a Xóchitl Gálvez y no responder sus cuestionamientos, me recordó a aquella cantaleta de nuestra infancia de “no oigo, no oigo, soy de palo, tengo orejas de pejelagarto”.

Mantiene la tónica del gobierno de López Obrador, ignorar y descalificar a quienes pensamos distinto y ejercemos nuestro DERECHO de exigir cuentas, y de nuestra cuenta corre que, si le damos la chamba a la doctora, esto no continúe otros seis años.

Xóchitl por su parte, salió poniendo apodos y dispuesta a tirar por debajo del cinturón, como esa niña de coletas que, si te descuidabas, te mordía y te daba una patada en las espinillas con su bota “Blasito”, mientras le sonreía a la maestra.

Tuvo varios momentos que me remitían a aquella serie de Batman de 1966 donde, cada vez que Batman, Batichica o Robin le daban un mamporro a un villano, salía un letrero que decía ¡Pow! ¡Wham! ¡Ouch! lo cual resultaba entretenido, pero no creo que sea de lo que debe tratarse un debate presidencial.

No entraré en discusiones acerca de quién ganó o quién perdió, es más, creo que la actual tendencia de reducir cualquier acto político a un enfrentamiento entre “buenos y malos” es hacerle el juego a aquellos que nos quieren divididos y desconfiados, para manipularnos más a gusto.

Mayoría de Edad

Y mi creencia se reforzó con lo que me pasó cuando me atreví a postear en X, antes twitter, que, para mí Xóchitl comenzó un poco insegura y Claudia se veía mejor.“Ya te volteaste”, “te llegaron al precio”, “con qué facilidad cambias de amigos” y otras respuestas por el estilo llegaron a mi cuenta más rápido de lo que los diputados aprueban reformas que no leen.

Aclaro, ninguno de los que debatieron ayer son mis amigos, son tres personas que me piden trabajo y para mí, no callarme si tengo una opinión contraria, señalarles áreas para mejorar y exigirles cuentas, es un deber esencial si pretendo ser un “ciudadano”.

También lo es el aceptar que otros ciudadanos tienen derecho a no estar de acuerdo conmigo y no por eso han sido comprados, son traidores a la patria o dejaré de valorarlos y estimarlos.

No les diré “córtalas, córtalas”, porque quiero ser un ciudadano adulto y no un niño berrinchudo y manipulable.

Y, si me declaro ciudadano mayor de edad, mis deberes no se acaban el 2 de junio, no importa quién quede en la silla, seguiré cuestionando, exigiendo y cooperando.

No es amenaza.

Si la que queda es inteligente y realmente le importa México, se alegrará de que yo y (espero que) millones de mexicanos, nos decidamos, por fin, a ser parte activa en el manejo de nuestro país. Votemos y veamos.

Cualquier correspondencia con esta infantil columna favor de dirigirla a mi página www.angeldehesac.com

Muchas gracias a todos los que la comparten diariamente, en todas sus plataformas, les dejo un enlace para que puedan continuar haciéndolo. Me ayudan mucho, les agradezco.

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