Se me hizo fácil
27 de junio de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
No sé para ustedes, pero, para mí, la lluvia, el frío y el tráfico citadino me hacen pensar que Ceres, la diosa griega de la agricultura, la cosecha y la fertilidad, decidió declararse en huelga, irse a un spa y dejarle el manejo del clima a un fauno borracho.
Siento como que los días están fuera de foco, así como borrosos, porque el sol sale (supongo) detrás de todas esas nubes y se pone en la noche, tras una cortina de agua que martillea el techo de mi casa, contrapunteada por los frenazos y mentadas de madre de los claxons en la calle.
Así este verano pasado por agua, el cual no me inspira más que a permanecer debajo de las cobijas y practicar el manejo de los antiguos secretos chamánicos, con el fin de que mi vejiga de 51 años se someta a los deseos de mi evolucionada mente.
Hasta ahora, no lo he logrado y, ante el riesgo inminente de una cistitis galopante, me levanto cada día con un cielo gris, lo cual no estaría mal si yo viviera en Trafalgar Square y desayunara Yorkshire pudding, kidney pie o algun esperpento gastronómico semejante, pero, dado que nací y soy orgulloso habitante del Valle del Anáhuac y los chilaquiles son mis pastores, esto de que el sol se comporte como afiliado de la CNTE y no se presente a trabajar, me lo tomo como una afrenta personal.
“Por lo menos no tengo que pararme al alba para ir a la mañanera, a que me regañen en cadena nacional por no preguntarle a la presidenta si sus políticas son maravillosas o solamente extraordinarias”, me digo a mí mismo, mientras me meto a la regadera que hoy, por alguna razón, decidió prescindir del agua caliente, justo cuando yo tenía que salir con cierta prisa para ir a Plaza Carso (alias Slim Center), a una junta.
Agradezco muchísimo el tener trabajo y no me quejo, bueno, sí, pero no por la junta en sí, sino por el deplorable estado de las calles de nuestra capital, que, por la negligencia de nuestras autoridades ya tienen asfalto en los baches, los cuales, además, se llenan de agua y no se distinguen, por lo que las suspensiones y las llantas de los vehículos quedan a la altura de la dignidad de los Yunes, mientras que las vértebras cervicales de los conductores acaban como resorte de colchón de hotel de Tlalpan.
Al final llegué a tiempo y me tocó presenciar el surrealista y mexicanísimo espectáculo que ofrecen los modernos edificios del Museo Soumaya y el Museo Júmex (ambos dignos de ser visitados), rodeados del tianguis que cada viernes se pone ahí, el cual incluye una sección de puestos de comida en la que los Godínez de las oficinas circundantes menean el mostacho sin mancharse la corbata, lo cual no es cosa fácil.
¿En qué otra ciudad del mundo pueden ver un Tamayo monumental, una hoja de cuaderno en la que Gabriel Orozco escupió pasta de dientes (les juro que la colgó en su exposición en el MOMA de Nueva York) y después salir a echarse unos de maciza con salsa o un mixiote de conejo con un tepache bien helado?
Esa combinación no se le ocurriría ni a Dalí, ni a Buñuel, ni a AMLO (los tres visualizaban realidades fantásticas, aunque los dos primeros las expresaban de manera más constructiva).
Con esa reflexión los dejo, como dijo Sócrates y me voy a refundir, cual oso a su cubil, esperando que el sol salga en este devaluado verano que nos tocó vivir.
Hoy toca… aunque sea con calcetines de lana.
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5 comentarios
Afortunados los que nos toca con calcetines de lana ya ni digamos de los chilaquiles que no podemos dejar de pensar de los que no los disfrutan ya sea porque las dádivas sociales o la malograda sociedad se los coartó con un arma empuñada por el flagelo institucional de estas tierras enhorabuena gracias por tu generosidad
Un abrazo fraterno
Fantástica columna!! Como me hizo reír de principio a fin y aunque tu estilo me recuerda mucho a tu papá, tienes tu sello personal. ¡Felicidades! Gracias por continuar escribiendo como lo hacía Germán, tu estilo de una manera reflexiva e intelectualmente simpátiquisimo nos hace girar la ardilla y sonreír.
Amo el sarcasmo tan inteligente que usas en tus narraciones
Que buen escrito, tan simpático!!!
Algo pasa en el cuerpo y en la mente cuando no sale el sol, no funciono!!!