Se me hizo fácil
29 de septiembre de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
Gracias a todos los que fueron a vernos a Virulo y a mí en “Dehesa no me libro”, fue un espectáculo muy emotivo y me dio mucho gusto ver caras conocidas y a los nuevos amigos que nos fueron a visitar en Gandhi.
Una visita fue especialmente conmovedora, la de mi sobrino Santiago, que llegó a la función del viernes 26 y nada más entrando, procedió a cuajarse como yogurt durante toda la función, pero, con ese cinismo digno de cualquier diputado cuando le preguntan acerca de si conoce la iniciativa que acaba de aprobar porque su líder de bancada le dijo, Santi me hizo saber que el espectáculo le había parecido “muy bonito”.
Fuimos después a cenar al Cluny, donde el pequeño crítico se despachó una crepa de jamón, con papas fritas y una limonadota, después de lo cual, como suele pasarle a los niños de seis años que van temprano al colegio y tienen sueño, le agarró un humor como el de Claudia Sheinbaum cuando le preguntan por qué no hay medicinas, así que ofrecí llevármelo a casa de mi mamá a que se acostara.
En el estacionamiento subterráneo, el aire corría desde la entrada y Santi me pidió que lo abrazara, porque tenía frío y, mientras lo hacía, pensaba en la responsabilidad que es ser una persona de confianza y un “lugar seguro” para un niño de seis años, el cual, por lo que se vislumbra, heredará un mundo bastante caótico.
Creo que todos hemos tenido la agradable experiencia de sacar un pantalón de la ropa sucia, o alguna chamarra que no hayamos usado durante un tiempo y encontrarnos algún billete o moneda extraviado, uno de 100 o de 200, pero, la verdad, es que nunca ha pasado de esa cantidad.
Comprenderán entonces mi estupefacción y molestia cuando Adán Augusto, el cual está teniendo un fin de año más o menos tormentoso, nos cuenta que, casual, así de repente aparecieron 79 millones de pesos, los cuales no mencionó en sus declaraciones fiscales.
No me imagino de qué tamaño eran los bolsillos de su pantalón para que se le olvidara semejante cantidad, especialmente si la tenía en morralla, pero, lo que realmente me crispa los nervios es el cinismo con el que este señor, al cual por lo visto la vergüenza y el pudor le pasan de noche, sale, con una mano en la cintura, a decirnos que obtuvo 79 millones de pesos de su “actividad como abogado” y de unas tierritas que su familia tenía en Houston y que, además, el hecho de que lo hayan expuesto en un millonario delito fiscal no es lo importante, no, lo importante es la “campaña de desprestigio”.
¿Cómo se desprestigia a quien contrató a un secretario de seguridad corrupto y lo solapó hasta que, literalmente, ya no pudo más?
¿Cómo se desprestigia a un mentiroso evasor fiscal que, además, se las da de “transformador”, “austero” y “servidor de la nación”?
¿Por qué ese señor sigue cobrando del erario y teniendo el cinismo de decirnos que no somos de la estatura de su vida en lugar de estar enfrentando un proceso o en la cárcel?
Esas son las preguntas que, hoy que abrazo a mi sobrino, quiero poderle contestar cuando me lo pregunte.
Quiero que, cuando él crezca, se siga sintiendo seguro conmigo.
Honestamente, hoy no puedo garantizárselo.
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4 comentarios
Pues se siente seguro a partir de los nexos que tiene con el poder que lo puso en ese puesto político y que si el cae…… Los demás le seguirán .. cual fichas de domino…… Ahí nomás … Y aguas… Que ya miro a todos y sentenció que después se las arreglarás cada uno de los que recuerde… Porque palabras textuales del angelito…. A cada cada santo se le llega su festejo…….
Por tu sobrino, x mis nietos y x mi hermoso país…. México me dueles
Un verdadero gozo lo que nos regalaron Virulo y tú el viernes. Recordar esos textos de tu señor padre con tu voz y las anécdotas de Virulo con él fue un deleite.
El futuro se vislumbra caótico para Adán Augusto, para Morena y para México, sí, pero en círculos más cerrados habremos quienes la pasemos bien a pesar de ellos, porque no callarse libera el alma y desintoxica un poco el hígado. No veo la hora de empezar.
Gracias.
Gracias