Me lo hago fácil
6 de marzo de 2026
Por Ángel Dehesa Christlieb
Marzo continúa su caótico transcurrir.
Como decía el inmortal Pedro Ferriz Santacruz, ya no sé si reír, llorar o ponerme a rezar y no es porque un mundo nos vigile, aunque, al ver el estado de nuestro planeta, no dudo que seamos una especie de “casa de los famosos”, con la cual se divierte alguna especie alienígena con un sentido del humor particularmente sádico.
¿De qué otra manera podría explicarse la existencia y ascenso al poder de personas como Donald Trump, Putin, Andrés Manuel, Noroña y demás personajes impresentables que parecen diseñados por Frank Oz y Jim Henson, después de haberse metido una mezcla particularmente potente de ácido, hongos y chocolates del bienestar?
Mientras pienso qué papel jugaré yo en esta loca realidad y trato de no quedarme con la idea de que algún ser extraterrestre me observa mientras me baño, reflexiono sobre la vida, la eterna incertidumbre, el caos reinante y cómo manejarlo para no volverme loco o, peor aún, caer en ese círculo de odio, desconfianza y agresión que parece ser lo que los extraterrestres disfrutan.
Recuerdo entonces una canción, una que me presentaron Joao Henrique y Nacho Méndez en un show de Bossa Nova, en la Planta de Luz, llamada “Aguas de Marzo”, compuesta por Antonio Carlos Jobim, la cual, según la historia que me contaron, fue concebida mientras “Tom” estaba sentado en una finca en las montañas cercanas a Río de Janeiro, mientras veía un río crecido por las lluvias de temporada y se fijaba en todas las cosas que la corriente arrastraba, las cuales va describiendo de manera magistral.
Entre los objetos que aparecen en la canción están un anzuelo, un trozo de vidrio, un pedazo de tronco y otras muchas cosas que van flotando frente al cantante, el cual las describe, una por una, con ritmo y cadencia, pero, en ningún momento, se pregunta cómo o para qué llegaron ahí ni qué propósito cumplirán.
Quizá sea esa la manera de tratar este complicado mes, el cual viene pegando con tubo, solo fluir, ver lo que nos trae el río y aceptarlo, porque, de cualquier manera, las aguas de marzo fluyen, un día a la vez y todo pasará.
Los extraterrestres se seguirán divirtiendo, nosotros seguiremos vivos y el mundo quizá no dure mucho más, pero, mientras eso ocurre quizá logremos ser felices un ratito.
Les mando un abrazo a todos
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1 comentario
Gracias por compartir, como siempre disfruto de tus textos, me alegras o me ubicas en la realidad a mis 77 primaveras, los disfruto muchísimo (ambos).
Feliz fin de semana 😊