Me lo hago fácil
28 de mayo de 2026
Por Ángel Dehesa Christlieb
A mí todavía me “puede” que muchas personas, seguramente como un cumplido y con la mejor intención, me digan que “heredé” mis abundantes o modestas habilidades de escritura de mi papá.
Me siento como si, en mi bautizo, hubiera llegado mi progenitor vestido como el hada Primavera y, espolvoreándome con esencia de tinta de pluma y pergamino molido, hubiera dicho: “a ti que eres mi primogénito, te doy el don de la palabra escrita”.
Con el tiempo y mucha terapia, he aprendido a vivir con la comparación y la sombra tutelar de Germancito, el único prócer veracruzano que nació en Tacubaya.
Agradezco y me parece algo muy lindo que, después de 15 años de su partida, la gente se acuerde de él con tanto cariño y que, en la mayoría de los casos, las comparaciones con él me las hagan como un cumplido.
Cualquier duda que yo pudiera tener acerca de lo afortunado que soy en ese sentido quedó disipada esta semana.
Me bastó ver las tribulaciones del pequeño Andy López.
Andy anda desesperado por ver cómo le hace para seguir viviendo de nuestros impuestos y, sobre todo, por ver cómo evitar el que, una noche cualquiera, se escuche una voz fuera de su casa que le diga: “Andresito, déjate extraditar, si no sales, soplaré y soplaré y a Nueva York te llevaré”.
Para decirlo cantadito y en inglés: “who’s afraid of the big bad Trump, the big bad Trump, the big bad Trump?”.
No estoy de acuerdo con que los gringos, encabezados por su loco naranja, se autonombren policía del mundo, sobre todo cuando es bien sabido que ellos son los principales consumidores del producto que dicen combatir.
De eso a comprarme la tramposa narrativa que equipara la defensa de la “soberanía nacional” con el “deber patriótico” de proteger a una banda de ladrones, los cuales se vendieron y le vendieron nuestro país al narco, hay una distancia insalvable.
Total que Andy, que ya quiere ser Andrés, llora por los rincones, temeroso que Trump lo vea y platicando con los ratones, cual moderna muñeca fea.
Se queja de que le “arruinaron su carrera política” (¿cuál?) y afirma que “ya le toca”, arguyendo que, hasta ahora, nos había privado de sus dotes de estadista, comparables a las de Klemens Von Metternich, pero con sazón tropical, por un acuerdo con su “papi”.
Yo, que, cual Silvano Treviño en “La oveja negra”, me esperé casi 13 años después de que muriera mi padre para atreverme a escribir lo que pensaba y sentía, noto en mí una cierta empatía con ese Andy, que ya quiere ser Andrés, abrir sus alas y volar hacia el sol azteca.
Me lo imagino en un columpio, vestido de rosa, cantando, cual Thalía en “Quinceañera”: “y ahoooora, despierta el político que en mí dormíiiiia”.
Ya luego me acuerdo de que yo, antes y después de empezar a escribir esta columna, no vivía, ni vivo del erario, ni me dediqué todo un sexenio a despachar en Palacio Nacional, repartiendo jugosos contratos y recibiendo moches a diestra y siniestra, dándome vida de jeque con el dinero de los mexicanos a la sombra de mi papi.
Tampoco tuve que recibir dosis de realidad cuando me abuchearon en Chihuahua, ni me cambio la cachucha de chilango a tabasqueño cuando así conviene a mis intereses políticos, los cuales nacen de los pasos en la azotea, los cuales hoy Andy escucha porque se le olvidó esa máxima de la vida que dice que “para cabrón, cabrón y medio”.
Ese “medio” es el que Andy ya siente en lo más recóndito de su ser, con la muy real posibilidad de que se lo acompleten si no agarra fuero a la de ya.
Señor López Beltrán, no sea cínico.
No venga a decirme que “me toca” darle un puesto, un sueldo y garantizar su impunidad so pena de ser “traidor” o “vendepatrias”.
Rásquese con sus uñas, que tan caras nos han costado.
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4 comentarios
Eres tan genial por cuenta propia que no es necesario que te sientas mal por las comparaciones con tu señor padre….. Que en el equipo de los pumas este alineando.. pero es de locos que todavía estemos padeciendo está terrible resaca de ilusiones … Lastima que muchos le creímos . Ahora debemos (todo el pueblo.) exigir rendición de cuentas y que paguen, devuelvan y purguen condenas . Sea en el país que sea y con. Los órganos jurídicos que se atrevana a hacerlo. .
Buenísima tu columna querido Ángel Dehesa
Debe ser juzgado y seguramente condenado por sus múltiples delitos patrimoniales y demás categorias
Nunca mejor dicho Andrés, veo que ya superaste a tu padre, sígueles dando hasta para llevar jajajajaj