Se me hizo fácil
17 de febrero de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
Ahora sí ya…
A un dia de la conclusión del fin de semana de los corazones y el primero de abstinencia de la NFL, como que el año en México ya empieza a calentar.
Contra toda nuestra voluntad, sin más convicción que la necesidad de generar el ingreso para pagar el globo en forma de pandita, las flores que llegaron más marchitas que la comicidad de Claudia Sheinbaum y los chocolates con relleno de aceite de bicicleta que le mandamos al objeto de nuestros quereres y deseos, confesables e inconfesables, los mexicanos ya estamos pensando que sería prudente, ahora sí, ya ponernos a trabajar.
Atrás quedaron los Reyes Magos, la cuesta de enero, la toma de posesión de Trump que nos deprimió tanto, el día económico para quitar el arbolito, el fin del Urano retrógrado, el año nuevo chino, los tamales de la Candelaria que ahora se nos juntaron con el aniversario de la remendada Constitución (“es mi fiesta y Normita no viene”), el Super Sunday y el Día de los Novios.
Ya fortalecidos y encanchados en la última quincena de la mera mitad de la segunda década del siglo XXI, llegó el momento, así, en caliente, sin anestesia y a lo macho de darle, ahora sí, con todo a la labor.
Digo, porque esos sueldos para los soldados que Trump, perdón, que la presidenta… mandó poner en la frontera no se van a pagar solos.
Todo para que, sorpresa, sorpresa, el loco “Emperatrump”, al cual no le interesa llegar a acuerdos, sino perpetuar los conflictos, porque de eso come su base de votantes, dijera que no le parecía suficiente la sumisión… perdón “el acuerdo” al que llegó con Claudia Sheinbaum, en el cual les vamos a hacer la chamba en la frontera a los gringos con los migrantes que alcancen a llegar hasta allá y, de todos modos, pusiera aranceles a productos mexicanos.
Sí, compatriotas, sí, aun en contra de nuestra mejor opinión, ya es necesario dejar de cultivar el caviar (hueva de esturión) y meterle segunda.
Acuérdense de que tenemos que financiar una súper dúper elección del poder judicial, muy bien organizada y de cuyos resultados todos estamos confiadísimos, gracias, entre otras cosas, al proselitismo que se ha dedicado a hacer Lenia, la “Ministra del pueblo” Batres, cuyo autoimpuesto apodo es digno de una cantante de narcocorridos en un bar de traileros de la carretera Acapulco- Zihuatanejo y que, además, sigue cobrando su sueldote de la corte mientras ella nos habla de buscar “el prestigio y no el lucro”.
Váyanse bajando del guayabo, como dicen en mi pueblo.
Ya se acabó el 14 de febrero y tenemos que sacar la flojera de estos cuerpos chambeadores, porque Dios no permita que les falten medios y sueldo al “Ecoloco” Taibo y a Sabina “Entre Morena y un hueso desnudo” Berman, a la cual más rápido le dio la patada el “Tiroloco” Ackermann, que lo que ella se tardó en comerse su “dignidad” para volver a columpiarse en las lianas del presupuesto.
Yo no sé ustedes, pero yo, como decía Tizoc, si siento “bien bonito aquí dentrito”, de saber que mis impuestos pagan el sueldo y les dan foro a estos dos impresentables que, además, nos regañan y nos acusan de “Traidores a la Patria”, porque no nos arrastramos frente al poder, como lo hacen ellos desde hace dos sexenios para que hasta les hagan leyes a modo.
¿Saben qué?
Pensándolo bien, creo que todavía no estoy listo para echar andar el 2025.
Despiértenme después del Natalicio de Juárez.
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