Se me hizo fácil
7 de febrero de 2024
Por Ángel Dehesa Christlieb
La ilimitada palabra
Hace un tiempo tomé un curso de improvisación con la maestra Pilar Villanueva, a la cual, por cierto, TIENEN que ir a ver en “Sola”, un espectáculo unipersonal de impro, los sábados de marzo en el foro “Contigo América” en la colonia Nápoles.
La mayor enseñanza que me llevé de ese taller fue una frase de Pilar, que llevo siempre conmigo y de la cual he podido constatar su veracidad a lo largo de los meses que llevo haciendo esta columna: “la realidad es limitada, la palabra no”.
¿Cómo explicar de otra manera el que yo, el 3 de febrero, haya escrito una columna sobre el abogado de mi papá, en la cual mencioné brevemente al coach Tomás Bey, de Cherokees, a quien solo vi una vez en mi vida y eso haya propiciado que una de mis lectoras me escribiera para decirme que el conoció al coach desde su infancia y que la había conmovido mucho?
Son esas cosas las que me hacen saber el ilimitado poder de las palabras, con las cuales he tendido puentes con personas que, de otra manera, no habrían tocado mi vida y mis letras no habrían tocado las suyas y, por eso, escribo cada día y conseguiré, en algún tiempo, poder vivir de lo que escriba, porque para escribir… ya vivo.
Como todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición los seres humanos, la ilimitada capacidad de la palabra puede usarse para bien o para mal, aunque la palabra nunca tiene ni culpa, ni responsabilidad por el uso que le demos los seres humanos.
Algunos de mis 240 lectores (nunca Jorge Urbano), me escriban para exhortarme a escribir más sobre temas “trascendentes” como las locuras del “Emperatrump”, las “mañaneras del pueblo” de “ya no mienta presidenta” o los horrores que, equivocadamente, nos estamos acostumbrando a ver y a vivir cada día en nuestro país
Hay quien me dice que mi don debe ser empleado en documentar “cosas trascendentes” y no mis “historias personales” que “a nadie le interesan”.
Me interesan a MÍ, porque nadie conoce mejor que yo mi propia historia y quiero dejar testimonio de ella porque merece ser contada, porque, para mí, mi vida es lo más “trascendente” que me ocurre cada día. .
Ya hay tantos escribiendo sobre los temas “trascendentes”, dispuestos a vivir enojados, buscando siempre qué criticar y nunca dispuestos a cooperar y, la verdad, no es lo mío.
Escribiré sobre los “grandes” temas cuando sienta la necesidad de hacerlo, pero hay tantas cosas en mi vida que para mí son “trascendentes” e importantes y nadie las narrará si no lo hago yo, con las ilimitadas palabras que nacen de mi limitada persona.
Te agradezco por estar aquí, espero que me sigas leyendo y nuestras palabras se crucen muchas veces más.
Sé lo que la palabra escrita puede hacer por mí y por cualquiera que se decida a cultivarla, les recuerdo que todavía tengo lugares disponibles en el taller de “La letra con amor sale” que comienza el lunes 17 de febrero.
Hay quien me dice que, seguramente, esto de escribir, de la ironía, del jugar con las palabras, de usar el humor para enfatizar lo que quiero decir, lo traigo “en la sangre” y no se puede aprender o enseñar.
La propensión a las letras, leídas y escritas sí que la tengo por los dos padres que elegí al llegar a este mundo, porque mi mamá es también una gran lectora y siempre se ha ocupado de que la belleza, la esperanza y la certeza habiten mi corazón.
Mi manera, estilo… la voz que hoy tengo al escribir no está en “mi sangre”, pero sí que me ha costado sangre, tiempo y gozo encontrarla, mantenerla y ejercitarla y, aunque muchos dicen que “elogio en boca propia es vituperio”, yo sí me reconozco, me enorgullezco y te aseguro que tú puedes hacer lo mismo.
Con una sesión a la semana por tres meses, puedes aprender a escuchar tu voz interna, a disfrutar el proceso de la escritura y a confiar en las palabras que salen de tu corazón, tu mente y tus manos para que te lleven hasta donde tú quieras llegar, dejando tus miedos, tus esperanzas, tus alegrías y tus tristezas en las letras que escribas.
Un abrazo para todos y recuerden que para recibir la columna en su teléfono y solicitar información del taller de escritura pueden entrar también al www.angeldehesac.com y mandarme un mensaje para ser incluidos en la lista de difusión.