Se me hizo fácil: se tenía que decir y se dijo

 

 

Se me hizo fácil

10 de enero de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

Se tenía que decir…

Señora doña presidenta Claudia Sheinbaum Pardo…

Usted no es chistosa.

Como dice el pollito de las redes: se tenía que decir y se dijo.

“Tú has de ser un cascabelito de hilaridad”, me dirán mis detractores.

Las opiniones están divididas, pero me defiendo y lo más importante es que mis gracejadas, exitosas o no, las digo y las escribo por mi cuenta y riesgo, sin ocupar tiempo aire y no son pagadas por el erario

Ahora que, si me quieren contratar para un evento público, les encargo que me pongan en el mismo tabulador que Polymarch.

Primera regla, presidenta:

Para que el humor funcione, lo mejor es no hacerse el chistoso.

Si Trump dice una payasada, como la de cambiarle el nombre al Golfo de México, poner a Suárez del Real (quien, como humorista, es muy buen jefe de oficina) a buscar mapas y documentos, en plan bomberazo, para contestarle con un “chiste” forzado que, además, requiere bibliografía, la hace ver desesperada por atención, aunque entiendo la imperativa necesidad que usted y su partido tienen siempre por alguien con quien pelear.

Así nos distraen de lo que realmente importa, cosas como, no sé, que Mexicana de aviación se quedó, de un día para otro, con dos aviones.

Parece chiste, pero es anécdota ¿verdad?

Regla dos:

En esto del humor, el “timing” es crucial y lo mismo la manera de comportarse en el escenario, lo que los que saben llaman “delivery” y el suyo, sí deja mucho que desear.

Los cómicos que conozco preparan su material durante meses, en micrófonos abiertos, noche tras noche, además de que lo escriben y reescriben hasta que les queda perfecto.

No pretenda entonces decirme que usted, además de todo el trabajo que implica gobernar un país, puede crear una rutina efectiva, de dos horas, cada mañana.

Digo, ya sé que su patrón, perdón, predecesor, dijo que gobernar no tiene ciencia, pero alguna ciencia ha de tener ya que él susodicho predecesor, democráticamente y sin ninguna intervención de su parte, decidió que el pueblo, de manera espontánea y sin presiones la “designara” a usted, una científica como su sucesora ¿no?

Regla tres

Deje que las cosas fluyan, que el público llegue solito, usted gobierne y deje de andar suplicando aplausos con nuestra lana, tapizando la capital con lonas de plástico cada vez que su “gobierno” cumple un múltiplo de 10, sobre todo en el fin de semana de los playoffs de la NFL, no friegue.

Es como los niños que andan en triciclo y le gritan a su mamá “mira mamá, mira mamá, sin manos”.

Solo que, lo que usted le va a decir a los miembros del “pueblo”, que, en sus 100 días en la chamba, irán a verla tan “espontáneamente” como un puerco va al rastro:

“Miren mexicanos, miren mexicanos… sin rumbo”

Usted disculpe la franqueza, pero así me tocó a mí cuando me subí al escenario sin estar preparado.

Pero no se preocupe, porque yo soy noble y, como mexicano preocupado por su patria y con necesidad de empleo estable, me ofrezco para salir en sus mañaneras, como lo hacía Liz Vilchis, aunque le voy a cobrar un poquito más, porque yo sí se leer.

Bueno, la dejo porque…

Hoy toca.

Se tenía que decir y se dijo.

Si les gusta esta columna y la quieren recibir diario o me quieren contratar para un evento con tabulador Polymarch entren a mi recién renovada página www.angeldehesac.com y mándenme un mensaje con el número de tarjeta corporativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *