Se me hizo fácil: de dudas y certezas

Se me hizo fácil

25 de febrero de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

De dudas y certezas

El problema no es que me pisen la cola.

El problema es tener la certeza de que tengo cola que me pisen.

Con esa reflexión está nuestra presidenta desde hace más o menos una semana, cuando el Mayo Zambada, al cual los gringos le dijeron que lo iban a llevar a Disneylandia a ver a Mickey Mouse, pero no le avisaron que antes tendría una escala por tiempo indefinido en una cárcel de Nueva York, le mandó una cartita pública en la cual amenaza…

“O interviene para repatriarme, o revelo lo que sé y la relación bilateral colapsa”

¿Qué tanto les sabrá a la conductora de la “mañanera del pueblo” y a su patrón?

Con esa duda estamos la mayoría de los mexicanos.

Porque de que les sabe algo, o de que existe algo que saberles, estamos seguros.

Más tardó el recadito del Mayo en llegar a los medios, que la presidenta en poner a trabajar a sus “capaces” representantes para obtener la repatriación del pobre ancianito, al cual se llevaron los malvados yanquis, sin preguntarle a ella, ni a su patrón, si estaban de acuerdo y desatando la violencia en Sinaloa, la cual, por supuesto, ni Sheinbaum, ni su gabinete de seguridad, sienten la obligación o tienen la posibilidad de detener.

Básicamente, “si no quieren violencia, no me toquen a los criminales”.

Cuando se le pregunta acerca de la misiva y su reacción ante ella, la presidenta se escurre como trucha mojada, saliéndose por la tangente e invocando el derecho, establecido en el octavo artículo de la Constitución, que tenemos “todos los mexicanos” de recibir respuesta al solicitar, por escrito, la protección de nuestro gobierno.

Estoy de acuerdo con la presidenta.

“Todos los mexicanos” tenemos derecho a la protección de nuestras instituciones.

De eso no me queda duda.

De lo que no estoy tan cierto es de que los dos presidentes que han llegado al poder arropados en la retórica de la “cuarta transformación” tengan, en los hechos y no solo en los discursos, la voluntad para cumplir con su deber y garantizar ese “derecho” a “todos” los mexicanos y no solo a los que les saben algo.

Para sustentar mis dudas ahí está el reclamo de Adrian Le Baron, quien lleva cinco años y fracción solicitando una reunión con el mandatario en turno, con la esperanza de que alguien le explique por qué no hay una sola persona sentenciada por la masacre de los miembros de su familia, tres mujeres y seis niños, ocurrida en Ciudad Juárez.

Andrés Manuel le sacó la vuelta con aquello de “tengo que proteger la investidura” y, hasta ahora, Claudia también lo ha ignorado.

Aparentemente, no todos los mexicanos somos iguales o, para usar una variación de los puercos de “Rebelión en la granja”:

“Algunos mexicanos somos más ‘todos’ que otros”

¿Más evidencia?

Ceci Flores, madre buscadora, representante de aquellas que, ante la indiferencia de las autoridades, han tenido que hacer su misión de vida el encontrar los cuerpos de sus hijos e hijas asesinados y arrojados en fosas clandestinas, le dice hoy a la presidenta:

“Van 6 cuerpos localizados en la carretera 26 de Hermosillo.

Toda esa vida y el amor que un día cargamos en nuestro vientre cabe en una pala @ClaudiaShein

Si es verdad que todos los mexicanos tenemos derecho a recibir respuestas ¿por qué a nosotras nos toca rascar para encontrarlas?

O alguien díganos

¿Dónde están nuestros hijos?”

¿En qué quedamos entonces Doña Claudia?

¿Cambiará nuestras dudas por certezas y nos explicará por qué al Mayo sí le hace caso rapidito y a tantos otros mexicanos nos ignora, nos desacredita o nos calumnia cuando pedimos lo mismo?

O, ya de perdis, resuélvanos esta duda…

¿Qué le sabe el Mayo?

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2 comentarios

  • Martha Olvera dice:

    Y los chairos idolatrando al narco gobierno por la limosna que reciben.
    La basura de película Emilia Pérez aunque nos duela tiene mucho de verdad, adorando ídolos con pies de barro, aunque nos den por debajo de la lengua siguen defendiendo s semejantes sátrapas.

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