Se me hizo fácil
21 de marzo de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
“De qué callada manera”
Para Paty Benítez, jacarandófila irredenta y amor inconsumable por inconsumible (“no consume… baboso”).
Hoy, ante un mundo cada vez más estridente y atroz, en donde la muerte grita con el silencio de una fosa de zapatos, en donde la miseria vocifera con la voz de quienes pretenden gobernar sin escucharnos y donde el ruido, ruido, ruido me atormenta la cabeza y el corazón, elijo la importancia sobre la urgencia.
El lunes seguirán el escándalo, el miedo, la zozobra y los relámpagos flamígeros que nos llegan desde Washington o desde Palacio Nacional.
Hoy la primavera ha llegado.
Yo puedo prescindir de muchas cosas y faltar a muchas citas, pero nunca a la que cada año tengo con las puntuales jacarandas, flores brasileñas importadas a México por un japonés, Tatsugoro Matsumoto, plantadas en la Colonia Roma, en la época de Álvaro Obregón.
Si tantas coincidencias tuvieron que darse para que hubiera un explosivo y florido árbol de jacarandas justo afuera de mi puerta, yo no le voy a hacer la grosería de no ir a verlo, desde mis ojos y con mis letras, “cuantimenos” por dedicarle ni una mirada, ni una oración a esos esperpentos que hoy pueblan las primeras planas y los titulares de esas fábricas de ruido mal llamadas “medios de comunicación”.
Hoy, ante las chirriantes y cacofónicas discordancias de la realidad, la primavera, con su callada manera, se me adentra sonriendo y yo recuerdo a mi amigo Caíto, quien, con su música, su sonrisa, su argentino desparpajo y su amor a toda prueba, convirtió un regularcito poema de Guillén en un recuerdo que me dosifico con gotero, porque las lágrimas, cual jacarandas en marzo, acuden puntuales a mis ojos cada vez que lo escucho.
¿Algún jurado, de esos que ya van a ser incorruptibles gracias a la infalible “voluntad del pueblo”, me condenaría por no hablar hoy de esa lucha en lodo protagonizada por el impresentable Alito que le exige pudor y vergüenza al impresentable al cuadrado que es Fernández Noroña?
Si es así, que me encierren, pero con ventana hacia los viveros y háganle como quieran, porque, como dijo el jumento en el equinoccio: hoy toca
5 comentarios
Me encanta cómo escribes, hoy fueron 3 minutos de delicia. Gracias y buen día.
Me encantó la jacarantofilia de tu columna y la foto de la jacaranda.Feliz primavera.
Excelente!!!!!!
Cantan las jacarandas 🥰
Me vas a disculpar que traiga el recuerdo de tu Señor Padre (que Dios tenga en su Santa Gloria), pero el siempre decía que existen dos señales inequívocas de la llegada de la primavera: las jacarandas y los hombros de las mujeres.
Ojalá pronto nos hables de lo segundo.
Felicidades por tu columna, la disfruto mucho.