Se me hizo fácil
30 de junio de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
“De todas las actividades humanas, la de gobernar a los semejantes, aun siendo la más envidiada es la más decepcionante, porque nunca tiene fin y no permite respiro alguno”
Con estas palabras describe Maurice Druon, en la novela “Los Venenos de la Corona”, tercera entrega de la serie de “Los Reyes Malditos”, el ejercicio del poder y, a juzgar por lo que veo cada día en este carnaval de la felicidad en el que se ha convertido la política nacional y mundial, creo que tiene razón.
Existe una diferencia fundamental entre la dinastía Capeto de la Francia del siglo XIV y los gobernantes de la actualidad: a los reyes, el poder les caía porque nacían en alguna familia y, en ese entonces, era por derecho divino, así que las quejas que se tuvieran contra el soberano tenían que plantearse con Dios en el cielo, lo malo es que tenía uno que morirse para conseguir una audiencia.
Así que, a menos que hubiera una guerra o revolución armada, los reyes estaban más o menos seguros en su posición, aunque siempre andaban necesitados de lana o protegiéndose de los barones, sacerdotes intrigantes o parientes que querían apoderarse de la corona.
Hoy uno se mete a la política porque quiere, libremente, en el entendido de que es un trabajo agotador, el cual nunca termina de hacerse, porque siempre va a haber alguien que, con todo derecho, se queje, con o sin fundamento, además de que nunca faltará el “fuego amigo” de algún “colega” que quiera moverte el tapete y habrá que lidiar con la continua ridiculización en redes sociales.
Yo, que nunca me he caracterizado por responder bien a la crítica ni a la negativa de hacer lo que me dé mi canonizada gana (mi mamá dice que de chiquito me privaba y me ponía morado cuando me decía que no), estoy cierto de que no sería el más indicado para ocupar un puesto de elección popular.
Lo siento, sé que, al leer esto, varios partidos y organizaciones políticas cuestionarán la validez o pertinencia de continuar existiendo, dado que no podrán agregarme a sus filas, aunque estoy seguro de que, cuando vean los estipendios que perciben de nuestros impuestos, recibirán un relámpago de inspiración y concuirán que “el pueblo de México me necesita, así que, aún con la negativa de Ángel, continuaré la lucha, previo paso por la caja del INE”.
Establecida su voluntad de continuar “sirviendo” al pueblo de México, ocuparán más de su tiempo (que nosotros les pagamos) y dinero (del nuestro) en hacerse publicidad con un público cautivo, en crear “iniciativas y programas” más orientadas a comprar voluntades que a mejorar el país a largo plazo y en hacer leyes que amordacen a los que nos atrevemos a expresar nuestro desacuerdo.
¿Sí se acuerdan lo que les dije en párrafos anteriores acerca de mi tendencia a no aceptar prohibiciones y negativas fácilmente?
Aviso parroquial- Mañana es dia 1 de julio, cumpleaños de mi papá, por lo que no voy a escribir columna, nos vemos el miércoles 2.
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1 comentario
Muchas felicidades 🎉🎊🍾 a mi héroe personal Germán Dehesa que con su ingenio e intelectualidad me acercó a tantos temas. Una gozadera también verlo en la Planta de Luz. ¡Abrazo hasta el cielo!