Se me hizo fácil
19 de agosto de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
“Qué culpa tengo yo si soy mujer y sé querer”
Esa es, más o menos, la esencia del mensaje que mandó Beatriz Gutiérrez Muller en su cuenta de X, antes twitter, ante las críticas recibidas por su aparente decisión de irse a vivir en España.
Añ principio, pensé que era falso porque hasta su segundo apellido viene mal escrito bajo la firma, pero pues, salió de su cuenta y nadie lo ha desmentido así que, como decían en la escuela, se lo daremos por bueno.
Cuando digo “bueno” me refiero a que sí viene de ella, el contenido ya es otro cantar, porque, la verdad, le quedó digno de una fiesta infantil, o sea: bien piñata.
No sé si lo escribió ella o alguien más, pero, para mantenerlo tabasqueño, vamos a decir que es digno de uno de los personajes más cursis de Caridad Bravo Adams, pero, al parecer, doña Betty se lo toma en serio y, en la mejor tradición de la 4T y de Martita Sahagún (y eso que no eran iguales), se victimiza y lo único que le falta poner es “no me odien por ser corrupta, solo por ser una mujer enamorada”.
La cursilería como tal no es delito, si así fuera, las cárceles se llenarían cada 10 de mayo y 14 de febrero, tampoco lo es el rentable complejo de peña setentera que se cargan muchos de los actuales líderes latinoamericanos, nomás lean la carta de Petro a Trump donde solo le faltó decir que nació en una ribera del Arauca vibrador.
Lo mismo con Doña Betty, quien dice que ella no es más que una pobre docente de universidad pública y que nunca se ha metido en política, porque “ella no es de eso”, lo cual se me hace difícil de creer cuando estuvo metida hasta las manitas en la elaboración de los chafísimas y peligrosos libros de texto, aunque los firme su testaferro Marx Arriaga, además de tomarse atribuciones que no le correspondían, ni a ella ni al “loco maravilloso” con el que se casó para escribir una carta a nombre de “todos los mexicanos” exigiendo disculpas a España y lo que vaya saliendo.
No señora, si algo sabemos en este país es que no se necesita tener un título oficial para beneficiarse del erario y también que no hay forma de explicar, por más recursos poéticos que utilice, las incongruencias de tener un hijo estudiando en Europa mientras usted, con todo conocimiento de causa, le da en la torre a la educación de su país, para justificar un proyecto político del cual, sin duda, usted se ha beneficiado y enriquecido.
Si vive o no vive en España, o si los españoles deciden darle su nacionalidad es tema de ellos, pero tampoco nos la venda como que estamos maltratando a su corazón bohemio y trovador.
Y consígase alguien que le escriba mejor las cartas.
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3 comentarios
Me haces el día !!!
(Chinga quedito) 😂😂😂😂
¡Lo max!
La famosa carta tiene párrafos de Paraíso Maldito…