Se me hizo fácil 1 de septiembre de 2025

Se me hizo fácil

1 de septiembre de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

Sobre aviso no hay engaño y esta semana, al margen de lo que hagan o no nuestros políticos, reivindico mi derecho a “estar chípil”.

Comienza semana, comienza septiembre y la añoranza llega como una araña que cae del techo, inesperada y fría.

Llevas 15 años sin estar y hay tantas cosas que quisiera hablar contigo.

Aquí andamos entre políticos que se dan de golpes en la tribuna, mientras le pegan con singular alegría a la dieta y al viático, más preocupados por su imagen en redes sociales y por presumir números vacíos que por servir a México.

Vivimos en un país cada vez más dividido por discursos de odio disfrazados de “amor y servicio al pueblo”.

En temas realmente importantes.

Santiago, tu nieto, a quien no conoces personalmente, pero no niega tu genética, ya que eso de dar órdenes se le da con mucha facilidad y sonríe todo el tiempo con menos dientes de los que debería, entra hoy a la primaria, a una nueva escuela y se confiesa “muy emocionado”.

Santiago, al igual que tú, tiene un manejo del lenguaje más o menos sorprendente, pero también, a diferencia de su abuelo y su tío, tiene toda su cabeza llena de cabello y decidió estrenar un gel para el pelo, con lo cual trae un look entre Jimmy Neutrón, Daniel el Travieso y el chico con la cabeza de serpientes de Merlina.

Además de sus notables habilidades motrices y su envidiable melena, el pequeño Garcés ha desarrollado, en este primer sexenio de su vida, un buen corazón y una loable preocupación por los demás.

¿Cómo lo sé?

Su tío, o sea tu hijo, o sea yo no pasa por un buen momento.

Por acciones que son completamente mi responsabilidad lastimé a quien no lo merecía y estoy muy triste por haberlo hecho y por lo que me costó.

Cuando tú estabas, el protocolo era preciso.

Te llamaba, me citabas en tu casa y me recibías sentado en tu reposet, viendo el Irapuato vs Curtidores y me escuchabas durante media hora (más o menos lo que le tomaba al Irapuato avanzar el balón seis metros).

Después de abrazarme, de pasarme el basurero para tirar mis moquientos kleenex y de sonreírme me decías, con esa ternura que solo un padre puede tener con su hijo: “pues ¿qué pensabas que iba a pasar, baboso? Ni modo, tequila y Beethoven como decía tu abuelo y si te quieres quedar, no tarda en empezar La Piedad contra el Tampico Madero”.

Hoy ya no existen ni el Irapuato, ni el Curtidores, ni La Piedad y creo que el Tampico anda por ahí en la Liga de Expansión, pero, lo que más me duele es que ya no estés aquí para decirme baboso.

Santiago vino ayer conmigo y, después de mirarme con atención me abrazó y me dijo: “Ángel… ¿ya te sientes mejor?”

El baboso sigue llorando.

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3 comentarios

  • Victor Palma Bahena dice:

    Jajajaja… Eres igualito. Tu papá. Hijo de tigre .. pintito….. Un saludo y un abrazo para ti y dónde Este Don Germán también … Un favor don Germán aunque usted no me conoce . Aunque yo creo que ahora sabe de todos …. Le encargó un abrazo y. Un beso a mi madre Zenaida Bahena . A mí hermana. Lucrecia Palma .. y a mi cariño que ya no está .. Susana amador … Ahí le encargó no sea. Encajoso con la Susana. Y espero que algún día dentro de muchos años más terrenales nos saludemos personalmente . Gracias … Y dígale a su chipilon. Que algún día lo esperara … También dentro de mucho tiempo. Espero ……..

  • Guillermo Merino dice:

    Bonita e íntima reflexión hacia tu padre, QEPD, un fuerte abrazo.

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