Se me hizo fácil 5 de noviembre de 2025

Se me hizo fácil

5 de noviembre de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

“Éramos un país chingón”

Esto dijeron los miembros de Molotov en un concierto e, inmediatamente, como con cualquiera que se atreve a levantar la voz en contra del régimen reinante, se les han ido encima los políticos (ojalá así se movieran para leer y revisar las iniciativas), los porristas del régimen (pagados con mi lana) y, finalmente, los que siguen creyéndose la mentira de que MORENA nos está salvando y/o de que estar en desacuerdo con los de hoy automáticamente me convierte en defensor de los de antes, como si, además, muchos de los peores de antes no se hubieran pasado a MORENA y son ahora los de hoy.

Estoy de acuerdo con Molotov, éramos y seguimos siendo un país chingonsísimo, pero, a diferencia de quienes hoy se rasgan las vestiduras acusando al cuarteto y rechazan su aseveración presentando como pruebas las estadísticas o desaciertos de los gobiernos anteriores, yo no creo que la calidad que tuvo, tenga o pueda llegar a tener mi país sea directamente proporcional a sus gobernantes.

Fuimos y somos un país maravilloso, no gracias a, sino a pesar de quienes nos han gobernado y quienes actualmente nos gobiernan

No importa cuántas conferencias mañaneras, cuánto de nuestro dinero regalen o distribuyan entre sus matraqueros o cuánto nos amenacen desde sus púlpitos financiados por nosotros.

Ni ustedes, ni quienes estuvieron antes que ustedes, ni los que vengan después de ustedes SON México, aunque eso sea lo que quieren hacernos creer.

Si México solo fuera lo que son sus gobernantes, hace mucho que este país se habría ido al caño, que es donde, desde hace mucho, habita nuestra “distinguida” clase política.

México es más que eso, es esa mujer que todos los días se levanta a trabajar, sabiendo que vive en peligro porque, si la matan o le matan al hijo nadie le va a responder.

Es mi amiga Rosa, que salva animales que son arrancados de su hábitat por traficantes y los recibe, amorosamente, en su rancho porque ya no pueden volver a la selva.

México son tantas y tantas personas que trabajan, pagados o como voluntarios, en las fundaciones, organizaciones filantrópicas y de ayuda a los demás, tan vejadas y difamadas por el actual régimen, al cual le urge el monopolio de la administración (no la erradicación) de la pobreza, para poder seguir mostrándole a quienes más la necesitan esa zanahoria al final del palo, aunque nunca permitirán que la alcancen, porque quieren clientes, no ciudadanos.

México es Chivis, quien cuidó de mi padre los fines de semana y, de lunes a viernes, fue maestra y directora de un CENDI en la Pensil y sacó adelante a sus dos hijos, además de proveer un espacio seguro para cientos de niños a lo largo de su carrera.

México somos todos los que estamos convencidos de que, sin importar las ideologías, los colores partidistas o las convicciones de cada quien, no debemos permitir que nos dividan aquellos a quienes les interesa que desconfiemos unos de los otros y vivamos cegados por el resentimiento, el odio y el supuesto agravio, para poder manipularnos y utilizarnos con facilidad.

Como dijo el capitán del submarino: resumiendo…

México fue, es y puede seguir siendo un país chingón, siempre y cuando nos hagamos responsables y, sobre todo, no lo midamos ni lo dejemos en manos de nuestros políticos.

¿Para ti que hace chingón a México?

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