Se me hizo fácil 26 de noviembre de 2025

Me lo hago fácil

26 de noviembre de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

Murió, a sus 82 años, el último partero de San Mateo del Mar, Oaxaca.

Les confieso, con mucho orgullo, que esta noticia, que me contaron unos salubristas oaxaqueños al calor de las copas, que no estuvo ni estará en los titulares, ni en las columnas de actualidad y menos (bendito sea Dios), en la Mañanera del Pueblo, me resulta mucho más cercana y relevante que la dosis diaria de bilis, horror y furia que nos recetan por todos los medios inventados y/o por inventarse.

No conozco San Mateo del Mar, al cual, según me explican, solo se puede llegar en lancha, ni conocí a ese hombre del que me contaron, el cual, por lo que entiendo, dedicó su vida a ayudar a otros a comenzar la suya.

“Cumplo 70 años sobre el escenario”, dijo Paquito D’ Rivera este pasado domingo, durante el concierto que dio con su quinteto en la Sala Nezahualcóyotl.

Setenta años de hacer aquello que le gusta, que lo hace feliz y con lo que inspira y toca el corazón de quienes tenemos la dicha de escucharlo.

Eso es felicidad

¿Podrán decir lo mismo en Palenque?

Y si lo dicen ¿se los creería yo?

La verdad… no.

Yo, de mi peludo pecho, hablando por mí, quiero decirles algo, así, sin estridencias ni pretensiones, bajito y desde mi corazón, el cual a veces elijo silenciar para que esta columna sea más “taquillera”, porque, por desgracia, en estas redes, la ira se comparte más que la alegría.

Lo mío, lo mío es escribir y contar cosas bonitas, de personas felices y de egoístas inteligentes, los cuales, según el Dalai Lama, somos aquellos que hemos entendido que no hay cosa más redituable, en términos de energía, de felicidad y de paz para el alma que ejercer la generosidad y trabajar para beneficiar a otros.

Yo veo a los políticos, de cualquier denominación y partido, a ciertos empresarios como ese que tiene televisoras y pretende ser presidente, al agente naranja que gobierna el país vecino y a tantos y tantos que viven acumulando poder, cosas, odios, pleitos y, en general, llevando agua únicamente para su molino y no puedo evitar pensar (estoy meditando el afiliarme a MORENA para lograrlo), que no se ven ni felices, ni plenos ni contentos, aunque muchos se consideren o sean considerados “exitosos” por sus pares.

Son egoístas tontos, porque juntan y juntan y trabajan únicamente para ellos mismos, condenándose a un círculo de carencia en el cual, por más que junten, nada les resultará suficiente ni satisfactorio y, si no me lo creen, nomás vean la cara de purgados que tienen Salgado Macedonio, Rosa Icela, Lilly Téllez o la misma conductora de las mañaneras.

Y ojalá esas caras de purgados fueran por cosas como el horror que está saliendo de la tierra en Jalisco (456 cuerpos y contando), horror que les corresponde reconocer y remediar a TODOS los políticos (no me importa si los cuerpos los enterraron en la época de Calderón), tanto a los que están en el poder, como a los de la piñatísima “oposición”.

No, su enojo y frustración no es por ese motivo, eso les vale madre, están enojados y permanentemente ofendidos porque no somos de la estatura de su vida, porque no les agradecemos cada día lo que hacen por nosotros (a menos que organicen festivales de acarreados con nuestra lana), porque les cuestionamos de dónde sacaron 79 millones de pesos que no declararon, porque nos enojamos cuando abusan de su poder para atropellarnos o porque les exigimos algo más que gritar y hacerse los irónicos, todo con tal de cobrar y seguir en el presupuesto.

Ante eso, dado que no me es posible ignorar temas como los horrores del Akron, los cuales solitos llegan a mis ojos, a mis oídos y a mi corazón, se vuelve para mí imperativo el buscar, conocer, reconocer y compartir activamente historias de belleza, de gente buena, de los de a pie, de los que viven su vida buscando mejorar la de otros.

Quiero poderme morir habiendo hecho, cada día, un poquito o mucho bien a mis semejantes, como el partero oaxaqueño.

Quiero poder presumir que vivo mi vida haciendo lo que me gusta, como Paquito D’Rivera.

Y ya, de pilón y con dedicatoria a mi amigo Cuitláhuac y familia (que se multiplican como si les pagaran por ello) diré que quiero ser recordado como el Doctor Cuauhtémoc Ruiz Matus, padre, médico, hijo, esposo, hermano y salubrista de bien, cuya foto está al final de este escrito.

Como él, yo quiero que el mejor testimonio de cómo viví mi vida quede plasmado en las lágrimas de mis allegados y conocidos, cuando yo ya no esté o cuando mis buenas acciones me saquen del Samsara y me lleven a reencarnar en chihuahua de Paris Hilton.

Mi motivo (además de lo del chihuahua de Paris Hilton), es el más egoísta.

Estoy seguro de que si cuento o ayudo a contar y difundir estas y otras historias de servicio, generosidad, felicidad y plenitud, historias que me inspiran y me defienden de los horrores del México 4transformer, entonces, entonces mi propia historia volverá a ser también servicial, generosa, feliz y plena.

Lo quiero contar y recibir todo, todo eso que no tiene precio…

Para contar todo lo demás, existe, cual Mastercard maligna: la Mañanera del Pueblo.

Me encantaría que compartieran muchísimo este texto, aunque no destile hiel, les prometo que mañana me enojo otra vez.

Si quieres recibir esta columna en tu celular entra a www.angeldehesac.com y mándame un mensaje solicitándolo.

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