Me lo hago fácil 9 de diciembre de 2025

Me lo hago fácil

9 de diciembre de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

Lo que hay que oír…

Expresión muy empleada por personas de otros tiempos, gente mayor y, sobre todo, de ascendencia hispánica, esa que nuestro Mesías tropical niega y denuesta, a pesar de que, según leo, sus abuelos maternos llegaron directamente de España, pero, eso pues, no es conveniente para la narrativa, además de que la evidencia continúa demostrando que cosas tan insignificantes como la realidad nunca le han impedido a AMLO afirmar lo que convenga a sus intereses.

Como dijo el ingeniero de caminos cuando vio una montaña: me desvío.

Desde hace varios meses, años incluso, he notado que el nivel de escucha de mi oído derecho es significativamente menor que el del izquierdo, pero, durante mucho tiempo, lo dejé pasar pensando que, quizá, se iría solo, que no era nada o que podría llevármela tranquila con el oído izquierdo.

Obvio, ni se fue, sí es algo y cada vez me era más complicado escuchar con un solo oído, porque necesitaba acercarme a las personas o, de plano, pedirles que me hablaran en mi “lado bueno”, porque ya no escuchaba, sobre todo si había música o mucho ruido en el ambiente.

Dado que yo no soy como Beethoven, o sea yo no oigo, pero tampoco compongo, me decidí, pateando y gritando, a consultar a una audióloga, la cual vio mis oídos con su lamparita y me metió a una especie de confesionario, en el cual me ponía sonidos, primero de un lado y después del otro, para que oprimiera un botón cuando escuchara o dejara de hacerlo.

Debo decir que la doctora fue muy eficiente, aunque no aceptó mi sugerencia de incluir los discursos de los diputados o las mañaneras del pueblo entre los sonidos a discernir en la prueba, nomás para que los pacientes evaluemos si realmente queremos escuchar o no.

El diagnóstico, algo así como “hipoacusia idiopática”.

O sea no escucho, pero no se sabe por qué es, aunque ya han descartado el tema de los audífonos a alto volumen porque, si así fuera, la pérdida sería por ambos oídos.

Puede ser por una infección mal curada o un tema de presión arterial alta, pero la cosa es que hoy, lunes 8 de diciembre, día de las Conchitas (felicidades, mamá), Amazon entregó un coqueto auxiliar auditivo, directamente desde China, con instrucciones en chino, aunque, por lo que se ve, no tiene mayor ciencia el usarlo, lo cargas, lo metes en tu oreja y lo prendes y, la verdad, las cosas mejoran considerablemente.

Estoy feliz de escuchar, aunque ahora, realmente, si me planteo la opción de si vale la pena tener prendido mi auxiliar en todo momento.

¿Por qué?

Pues porque esto también es un aviso de que me estoy transformando en un “modelo clásico”, el cual no quiere estar exento de la verificación y preferentemente no la quiero recibir cada seis meses, pero también quiero aprovechar el tiempo que me quede, el cual no voy a determinar yo, poniendo atención a la buena música, a la charla con gente interesante e interesada en mí, a los mensajes que ustedes me mandan, a los poemas, al viento en los árboles y a todo lo que la belleza y la felicidad quieran traer a mis ahora artificialmente funcionales oídos.

Tengo cada vez menos paciencia y, ahora lo sé, cada vez menos tiempo y ganas de escuchar y ponerles atención a los heraldos del terror, a los esgrimidores del odio, a quienes solo hablan porque aman escucharse a sí mismos o no están dispuestos a escuchar a otros, porque solo ellos tienen la verdad, no importa que la verdad, su “verdad”, no sea real o que para imponerla se lleven entre las patas a un niño con cáncer, a un pueblo que no puede salir a la calle sin tener miedo o que, por un pedacito de poder, por inseguridad, o por hacerse simpáticos al amado líder, se nieguen la maravillosa oportunidad de decir “estoy equivocado o hay algo mal conmigo o con mis acciones, pero, si escucho a otros y me escucho a mí… puedo mejorar”.

¿Ustedes qué piensan?

Los escucho…

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1 comentario

  • Gladys Khoury Valdés dice:

    Consejo del pediatra d mis hijos, cuando eran bebés, lo apagaba para no escuchar sus gritos cuando los revisaba y lo encendía cuando ya me daba su diagnóstico y me cobraba😉

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