Me lo hago fácil 18 de diciembre de 2025

Me lo hago fácil

18 de diciembre de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

Gracias a todos los que se tomaron la molestia (o se dieron el gusto, porque soy adorable), de felicitarme, hacerse presentes, mandarme un regalito o darme una palabra de ánimo para comenzar mi quincuagésima tercera vuelta al sol.

Según he leído en los libros de historia, los reales, no los pasquines inspirados en los delirios de “Grandeza” de un megalómano empoderado, los aztecas tenían el “Xiuhmolpilli” o “atado de años”, un periodo de 52 años cuya conclusión significaba el final de una era y el principio de otra.

El primer actor Luis Gimeno, el cual se hizo famoso por los comerciales de Ariel y la cubeta del “chaca chaca”, me dijo en una entrevista: “el teatro es tan noble que, no importa cuántos años tengas, siempre hay un papel que solo puedes interpretar cuando llegas a esa edad”.

Dado que el teatro es, en esencia, un reflejo de la vida vista a través de los ojos del dramaturgo y del público yo puedo, después de 52 años, darme la oportunidad de renacer después de la primera era de mi vida.

A diferencia del teatro, donde el guion ya está escrito y hay un director marcando cada uno de los pasos que dan los actores, además de la luz, el sonido y el vestuario, yo no sé lo que mi vida traerá en los años que me quedan, quien estará presente, quién me acompañará y quién no o en qué parte del mundo terminaré.

Lo que sí sé es lo que yo le aporto y lo que quiero seguir aportándole a mi vida y a la de mis semejantes.

Soy un egoísta, me queda claro después de cinco décadas en este plano que eso no va a cambiar.

Ya entendí que egoístas somos todos, sin embargo, la diferencia es el objetivo al cual dirija ese egoísmo.

¿Prefiero ser un egoísta inteligente o un egoísta tonto?

Durante 50 años me ocupé de conseguir cosas para mí mismo, muchas veces a costa de quitárselas a otros o de mentir y hacer daño para obtenerlas.

Nunca sentí que fuera suficiente.

Entre más obtenía, más perdía, porque alejé de mí a las personas que más quería y me querían y solo atraía a aquellas que buscaban lo mismo que yo, quizá porque así no me sentía tan culpable por hacerles daño, ya que, dentro, muy dentro, sabía que ellas buscaban lo mismo.

Hoy sé que el hacer cosas por y para los demás, aunque, aparentemente, beneficia más a quien está en el extremo receptor, realmente me ayuda más a mí, si lo hago de corazón y sin expectativas (lo cual no quiere decir que no haya reciprocidad), porque, no importa lo que aparentemente pierdo al compartir, siempre podré generarme más, además de que lo que recibo en agradecimiento y satisfacción es más de lo que nunca podré dar.

Soy consciente de que tampoco me pasé medio siglo siendo una mala persona, sin importar ciertas opiniones que digan lo contrario.

Si fuera así no tendría tanta gente que me quiere, me procura y se ocupa de mí y, sobre todo, hoy sé que están porque yo estuve, estoy y estaré para ellos y ellas cuando haga falta y no porque sea yo un espíritu evolucionado, ni un iluminado mejor que los demás, destinado a transformar por cuarta, quinta o décima vez a mi país o al mundo.

No, es porque quiero seguir recibiendo lo que recibo al dar, me gusta y me hace feliz.

Me doy cuenta de que es más factible, gratificante y productivo transformarme a mí mismo, lo cual no tiene por qué ser un sufrimiento, sino un proceso gozoso, sobre todo cuando acepto que no tiene un fin, pero si muchas etapas.

Cada vez que completo una, se abren nuevas posibilidades para elegir.

Se llama libertad.

Es maravillosa.

A mis 52 años, puedo ser libre.

Elijo serlo

Gracias a todos

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10 comentarios

  • Jose Antonio Acosta Legorreta dice:

    Muchas felicidades!
    Que disfrutes plenamente este segundo trecho de la vida!!

  • José Luis Cuevas dice:

    Angel siempre es un placer leerte y darme cuenta que acerté al solicitar ser parte de tus lectores porque lo que escribes curiosamente me representa y eso para mí es suficiente. Muchas gracias por ello. Saludos

  • Eduardo Castell dice:

    Angel , te felicito por tu congruencia y tu nuevo ciclo que estás comenzando. Con afecto y fuerte abrazo.

  • Victor Palma Bahena dice:

    Felicidades a ti y a toda tu comunidad .. siempre es grato encontrar un remanso (no remenso… Que eso es lo que creen los del régimen) dónde podemos descansar unos momentos y tomar aire para. Emprender el día a día… Muchas gracias

  • inclan@unam.mx dice:

    Bravo Ángel, me encantan tus comentarios, certeros y congruentes. Va un abrazo 🤗

  • Manuel Antonio Oropeza Torres dice:

    Muchas felicidades Angel ahora que festejas tus 52 aniversario, y ve por tu segundo periodo «Xiuhmolpilli» confía en que vendrán nuevos éxitos en tu vida laboral y mucha salud y bienestar.

  • Rebe dice:

    ¡Felíz vuelta al sol Ángel! Gracias por escribir y compartir tus pensamientos y sentimientos. Un abrazo desde Puebla 🤗

  • Ana Laura ALANIS H. dice:

    ¡Suertudo!
    Tienes ya 52 años y me tienes de lectora ¿No es grandioso?
    Vaya un abrazo enorme, siento hacia tí una cercanía por lo que escribía y transmitía tu padre en la radio, dando a conocer entre bromas y verdades a los integrantes de su familia, pero al conocerte, a través de estas geniales columnas, se abre camino un Ser absolutamente distinto a Germán y a la vez tan parecido, que me conmueve.
    Aplaudo de pié tu tesón para seguir diciendo lo que te plazca y lo que no te parece de quienes viven de nuestros impuestos, en ello coincidimos millones, aunque aquellos digan que tienen «otros datos».
    P.D. un festejo en espectáculo con Virulo estaría de perlas🫂

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