Me lo hago fácil 6 de enero de 2026

Me lo hago fácil

6 de enero de 2026

Por Ángel Dehesa Christlieb

Espero que Melchor, Gaspar y Baltasar hayan contratado algún tipo de seguro de viaje, de esos que tienen cobertura amplia porque la situación lo amerita.

Los tres magos de oriente, que llegaron a traerle regalos al pequeño niño en el portal, hoy la tienen mucho más complicada, porque llegan a un mundo en guerra, en el cual vale más por cuál partido votes o a cuál tirano le aplaudas, que la bondad que pueda haber en tu corazón.

Hace tiempo que me pregunto qué nos pasó como especie, por qué o para qué determinamos que la única evolución que valía la pena era la de los fierros y la ciencia, con la cual, según nosotros, podríamos “dominar” a la naturaleza y satisfacer nuestro ego.

Decidimos que lo único importante o deseable era obtener resultados rápidos y sin alma, que lo que tocaba era dejar la elevación del espíritu y la creación artística en manos de una máquina, porque así nos ahorrábamos el molesto “proceso”, como si el camino no fuera tan o más importante que la llegada.

¿En qué momento decidimos que lo que nos hace humanos es indeseable o molesto?

¿Quién decidió que deberíamos prescindir de las equivocaciones y, por consecuencia, negarnos la posibilidad de aprender y madurar a través de elegir asimilarlas y corregirlas?

¿Qué nos pasó para creer que la salud mental y emocional son temas que no se deben discutir y que los sentimientos de tristeza, inseguridad o enojo son “negativos” y deben ser barridos bajo la alfombra de la comodidad y de las “buenas maneras”?

¿Cuándo dejamos de hacernos preguntas como éstas porque nos da miedo voltear hacia adentro y descubrir invariablemente que siempre tendremos mucho que aprender y que mejorar?

La necesaria evolución tecnológica y científica, por si sola, nos crea una sensación de seguridad, aunque, como ya lo vimos en 2020, ese sentimiento es más falso que la austeridad de Noroña, pero, como humanos que somos, preferimos aferrarnos a esa ilusoria semblanza de control.

Si trabajamos en nuestro interior, buscando un crecimiento emocional, intelectual y espiritual, individual y colectivamente, la única certeza que descubriremos es la de que, por más que aprendamos, conozcamos y crezcamos, nunca llegaremos a ser una obra terminada.

Eso choca con nuestro ego, porque nuestra mente “racional” se niega, por sistema, a darse cuenta de que esa eterna posibilidad de crecer, conocer y aprender es la mayor bendición y la mejor oportunidad que nos da la vida.

Hoy por la mañana, bajo mi zapato, no había incienso, ni mirra, ni oro.

En mi corazón, en mi mente y en mi alma, los reyes me dejaron la certeza de lo incierto, la seguridad de que, de una forma u otra, el dolor estará presente en mi vida, pero no el sufrimiento, porque también encontré la capacidad de elegir trabajar constantemente para encontrar, en mí y en otros, la alegría y la felicidad.

Hoy sé que la tristeza me encontrará tarde o temprano y que la felicidad llegará por momentos y se irá, pero eso es maravilloso, porque así tengo la oportunidad de vivir buscando el siguiente instante feliz y el siguiente y el siguiente.

¿Lo buscamos juntos?

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7 comentarios

  • Victor Palma Bahena dice:

    A veces pienso que ya no es interesante la vida…. No como me desvivo y ya … No…. Si no que ya no es agradable estar en un sistema que no te aprecia . No te incentiva a seguir superandote … Todos son un yoyo andante … Tienes razón . Debemos buscar el interno yo que hemos perdido y que en el afán de ser superdotados lo hemos olvidado… Sigamos dando lo mejor de nosotros y dejemos buenas ideas. Ejemplos y momentos que atesoren nuestros seres queridos ….

  • Ana Laura ALANIS H. dice:

    Gracias Ángel por disertar e invitarnos a lanzarnos, de cabeza o bien sentados, en esa maravillosa resbaladilla de filosofar…Unos nos volvemos a formar para seguir siendo compañeros de Sofía y otros con una y ya, no vaya ser que inmiscuirse en terrenos que nos lleven a pensar, a discernir entre lo bueno y lo que no lo es, les vaya a quitar las ganas de perderse en las redes.
    Los Reyes te trajeron un montón de amigos nuevos y de conocidos que esperamos tu columna con la avidez que un niño de antes esperaba su regalo: sin haberlo ido a elegir previamente, sin exigir modelo y sin la exigencia actual. ¡Lo que nos llega a través de lo que escribes es bueno, muy bueno. Te lo aseguro!
    Gracias por existir☆

  • Lourdes Velasco dice:

    Muy interesante reflexión! Valemos mucho, queremos servir, ayudar a otros a encontrar su felicidad.
    Te agradezco mucho ese interés que tienes en hacernos pensar, feliz año

  • Mercedes Christlieb dice:

    Este texto es para quedármelo y recordar cada día lo que es verdaderamente importante. Gracias por decirlo con tanta sencillez. Aquí te dejo un abrazo lleno de cariño.

  • Flor Ruiz dice:

    Gracias por el gran regalo de tus palabras, sigamos adelante aún en medio de este caos, te abrazo a la distancia!!

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