Me lo hago fácil 20 de enero de 2026

Me lo hago fácil

20 de enero de 2026

Por Ángel Dehesa Christlieb

Para Carlos Meraz.

“Déjame atravesar el viento, sin documentos”

Así dice una romántica y rumbera canción de “Los Rodríguez”, proyecto musical madrileño, activo entre 1990 y 1996, el cual agrupaba a los argentinos Andrés Calamaro y Ariel Rot y a los españoles Germán Villela y Julián Infante.

El propio nombre de la banda viene de un coloquialismo español: “estar de Rodríguez”, lo cual significa que el cabeza de familia tiene que quedarse a trabajar en un lugar, mientras su familia se va de vacaciones (algo así como andar de “chino libre”).

La expresión le hizo gracia a Calamaro, quien, para conformar el grupo, tuvo que mudarse a España, dejando a su entonces novia en Argentina.

Así que la canción y el nombre de la banda aluden al deseo y a la necesidad de moverse por el mundo, con o sin documentos, con el propósito de ser el “único que te muerda la boca” o, en circunstancias más mundanas, para buscar una vida mejor.

El tema me resulta de dolorosa actualidad cuando, un dia sí y otro también, veo en las noticias las vejaciones, golpizas y asesinatos perpetrados en Estados Unidos por ese grupo de delincuentes empoderados llamados ICE, los cuales han alcanzado nuevos hitos de violencia, cobijados por la maldad de quien hoy reside en la Casa Blanca.

En Estados Unidos, hoy en dia, no importa si andas con o sin documentos, o si esos documentos son de migración o de naturalización.

En cualquier momento te caen los enmascarados y, si te toca, más te vale rezar lo que te sepas, porque, allá en la tierra de los libres y el hogar de los valientes, tu vida pende de un hilo.

Y, según las evidencias, acá en la patria cuyas sienes ciñe de oliva de la paz el arcángel divino, no cantamos mal las rancheras, por más que a los que ostentan el poder les dé por hacerse los “moralmente superiores”, “humanistas” y “amorosos” herederos de una “grandeza” que solo existe en la exaltada psique de un megalómano tropical, que tiene mucho tiempo libre y muchas cuentas por rendir.

Lo que los miembros de la Guardia Nacional le hicieron en Nuevo León a Leonardo Escobar, profesor universitario de origen colombiano, quien fue secuestrado, golpeado, despojado y tirado a la calle por elementos de la agrupación, los cuales lo levantaron en el aeropuerto de Monterrey, sin importarles que hubiera cumplido con todos los requisitos de migración, echa por tierra cualquier intento del régimen por asegurarnos que los militares, que han ido acumulando más y más poder a la sombra de la “república amorosa” de AMLO y su testaferra en turno, le responden a nadie que no sean ellos mismos.

El maestro Escobar tuvo la “suerte” de tener una institución como la Universidad Iberoamericana que se preocupara por él, pero cuántos migrantes más, con o sin documentos, habrán sufrido lo mismo o peor, a manos de quienes, solapados por un gobierno que compra su complicidad a base de llenarlos de privilegios y ponernos a su merced, se convierten, poco a poco, en una amenaza uniformada, a la cual será muy difícil poner en orden, si es que algún dia al régimen le da la voluntad de hacerlo.

Por lo pronto, los altos mandos de la GN ya dijeron, palabras más, palabras menos: “háganle como quieran, no entregaremos los videos del aeropuerto y aléguenle al ampayer”.

Lástima, pero lo bueno es que eso solo les pasa a los colombianos, haitianos, cubanos o guatemaltecos, uno que tiene documentos de mexicano y vive en México, va que chuta por la república ¿verdad?

Pos no.

Los Morenos pueden envolverse en la bandera y llenarse la boca con “un soldado en cada hijo te dio”, prometiendo defender la “soberanía” y a la presidenta si Trump se atreve siquiera a mirarnos feo, pero, lo cierto es que en Zacatecas, Sinaloa, Tamaulipas, Guanajuato y varios estados más, el que reina soberano y decide quién pasa y quién no es crimen organizado, no el gobierno y, la verdad, cada vez resulta mas difícil distinguir entre uno y otro.

Solo me queda, como Los Rodríguez, levantar la voz (porque sí, porque sí, porque sí) y esperar que, algún día podamos, nuevamente, atravesar el viento.

Hoy en día, el tener documentos no garantiza ni mi seguridad, ni mi vida.

Si quieres recibir esta columna en tu celular, mándame un WA al 55 2699 5827 y te pongo en la lista de distribución.

5 comentarios

  • Victor M Maldonado dice:

    Bonito mundo el que compartimos, ¿no es verdad?

  • Luis Bravo dice:

    Gran artículo, porque es lo que estamos viviendo. Aquí maltratamos a los migrantes y en USA, maltratan a los nuestros, estamos a mano? Que pena de gobiernos.

  • Regina Rubio dice:

    Ni el ejército ni la Guardia Nacional rinden cuentas, vejan, extorsionan, desaparecen y asesinan personas con total impunidad. Gracias a AMLO estos organismos tienen un poder ilimitado para amedrentar ciudadanos. Una desgracia más de esta cuarta deformación. Saludos Ángel

  • Victor Palma Bahena dice:

    En cada Parada de las llamadas «revisiones de rutina » ya sea locales o en la extensión territorial… Y hablo de esta última . Me he encontrado que cada vez más. Personas que me comentan su viaje de su lugar de origen a Tijuana. Son extorsionados ..todos… Y digo .. toooodoooooosss. Los pasajeros de el autobús en qué viajan . No hay control de la misma autoridad… Ya no es seguro salir a buscar un mejor lugar para vivir … Y no se diga de. Vivir en un lugar donde apenas puedes sobrevivir …..

  • Martha Elba Guerra Romero dice:

    Vivimos ante un estado de indefensión en cualquier parte del país, más el » pueblo bueno» no le interesa un buen servicio médico, ni la seguridad nacional, ni la educación de calidad etc, solo le interesa el dinero recibido que los morenitas les entregan. Así las cosas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *