Me lo hago fácil
22 de enero de 2026
Por Ángel Dehesa Christlieb
“Ahí te dejo un cheque en blanco, a tu nombre y para ti”.
Así más o menos salió el subsecretario de salud Eduardo Clark, muy girito y desafiante, cual Paquita del Barrio en sus mejores tiempos, a presumirnos el más reciente hilo negro “descubierto” por la 4T.
Hete aquí que el funcionario en cuestión presentó, ante cámaras y micrófonos de prestigiado medio, la (redoble de huéhuetl, por aquello de la “Grandeza”) Credencial del Sevicio Universal de Salud.
Según don Clark, esta credencial, producto de las portentosas mentes que nos trajeron (y nos cobraron) el INSABI, la inoperante megafarmacia y el primer lugar en muertes de personal de salud en la pandemia es, tal cual, un cheque en blanco que garantizará, ahora sí, el acceso a la salud de todos los mexicanos.
Unos días antes, Zoé Robledo, el “Zhivago chiapaneco, salió así, casual, en la Mañanera de Ambrosio… digo, del Pueblo, a denostar con falsedades el Seguro Popular, cuya principal falla, como les encanta decir últimamente a los operarios de la transformación, era que no lo crearon ellos.
Mira nomás, seguro que, en todos los años de IMSS, ISSSTE, Seguro Popular, INSABI o IMSS Bienestar a nadie se le había ocurrido distribuir una tarjetita con tu foto, uno nomás entraba de la calle y decía “quiero ver a un médico, si no soy derechohabiente… que le caiga un rayo a mi suegra.”
Y ya, con eso, no se requería más, no tenías que mostrar ningún tipo de documento de identidad, ni hacer ningún trámite, las medicinas te las aventaban del techo, cual botín de piñata farmacéutica
Seguramente ese caos, heredado de los gobiernos neoliberales (Darth Calderón y su Imperio del Mal), era la razón por la cual no había medicamentos, o las cirugías tardaban meses, o el personal (que se la rifan con lo que tienen y me pongo de pie), no recibe su sueldo a tiempo, entre otras muchas inoperancias que viene arrastrando el Sistema de salud en México, las cuales se han agravado exponencialmente con la “ola guinda”.
Eso se acabó, de hoy en adelante, solo habrá que tramitar el poderosísimo documento, ir a tu clínica u hospital, el cual está escrito en la misma credencial (chúpate esa, Dinamarca) y, una vez ahí, exhibir la credencial, golpear los talones tres veces, cerrar los ojos, pensar en cosas bellas y decir las palabras mágicas: “sala kadula, amlo comula, bibi di babi, shein baum…”
Y la magia de la salud se hará presente
Tu cirugía al instante, tu consulta rapidito y de buen modo, las recetas surtidas, las quimios de inmediato y hasta una paleta en forma de Amlito te van a dar.
Yes Jesusa, and your big bloomers.
Como dijo el blanqueador, tengo varias aclaraciones…
El acceso a la salud es un derecho que consta en el artículo 4to de la Constitución, por lo tanto, no nos hacen ningún favor garantizándolo, es su chamba, ni más ni menos.
Por más que ponderen las virtudes de la nueva tarjetita, cuyos costos de impresión, tramitación y distribución, se añaden a tooodo lo que ya se han gastado a lo baboso en temas de salud, el hecho es que, si no resuelven el desabasto de medicinas, el creciente deterioro de la infraestructura hospitalaria, las precarias condiciones en las que operan las clínicas de primer nivel y demás taras, la credencial universal funcionará igual que si intentara pagar mi tarjeta de crédito con billetes del Turista Mundial.
Con la credencial, puede ser, puede ser que se garantice una ilusoria COBERTURA de salud, o sea, en teoría, si la tienes, podrás ejercer tu DERECHO a la salud en clínicas, hospitales y con insumos médicos que pagamos TODOS.
El ACCESO real ya es otro cantar.
Por más que yo tenga la credencial universal, el detente, el escapulario, los collares de santero o la tarjetita de Pokemón trainer, si no hay medicamentos, insumos, elevadores que funcionen, personal capacitado y bien pagado… no existe tal acceso, por más propaganda que le hagan a su cartoncito mágico.
O sea, Don Clark y amigos que lo acompañan: cobertura y acceso, no son lo mismo.
“¿Me están oyendo inútiles?”
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9 comentarios
Tristemente la realidad en México un servicio de salud inoperante gracias a nuestra 4t
Hola, Ángel…
Me encanta tu columna.
A tu estilo en la escritura, nos haces estar al tanto de las realidades del sistema político ( de siempre, pero ahora… Más cínicamente actualizado por la Transformación de Cuarta ).
Tengo confianza -y sí no a la brava/bestia – que tendremos qué «despertar » los millones de buenos ciudadanos mexicanos y oponernos a tantísima estupidez e ideología barata ( pero, igual de perversa y maléfica) a la que nos están «sometiendo»( o al menos así va encaminada la cosa).
Tienes la vena para escribir de tu admirado papá, sólo qué con tu propio estilo y frescura ( afortunadamente).
Un cordial abrazo.
Gracias Ana, un abrazo
Muy cierto Ángel, lo único que lograrán será sobre saturar las clínicas y hospitales, muchas ya rebasadas, en el IMSS las citas en especialidades tardan meses en darlas, oootra increíble creación de la 4T segunda parte, el haber desaparecido el Seguro Popular por la gracia del inútil de AMLO, nadie del actual sector salud se atreve a mencionarlo, pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de morena.
Jajajajjajajajaj “chúpate está Dinamarca” jajajaja
Lo q todos los mexicanos tenemos q aguantar y sufrir en este gobierno de cuarta, pobres de nosotros.
Cómo siempre atinados comentarios gracias
Muy bueno como siempre!!
À la larga lista de tropelías en el sistema de salud símil Dinamarca, hay que añadir a el riesgo de una crisis sanitaria por cuestiones del sarampión, producto de un negligente Gatoel y su cómplice escondido en casa de la Chin&ada.