Me lo hago fácil 5 de febrero de 2026

Me lo hago fácil

5 de febrero de 2026

Por Ángel Dehesa Christlieb

 

“Estoy vencido porque el mundo me hizo así, no puedo cambiar
Soy el remedio sin receta y tu amor mi enfermedad
Estoy vencido porque el cuerpo de los dos es mi debilidad
Esta vez, el dolor va a terminar”

Uno pensaría que, siendo la especie dominante, la que tiene el cerebro más grande, la que ha logrado avances e innovaciones tecnológicas, artísticas y de todo tipo, los seres humanos nos cuidaríamos mejor a nosotros mismos, sobre todo en temas que, desde hace varios años, ya tenemos resueltos.

Uno pensaría, pero…

Así como la capacidad de mejorar nuestro entorno, nuestra calidad de vida y nuestras posibilidades de felicidad es infinita, también hemos perfeccionado el arte de tropezarnos, una y otra vez, con nuestro ego, nuestras carencias y nuestra inmadurez.

He aquí un ejemplo de escalofriante actualidad.

Después de que los equipos médicos de los doctores Enders, en 1963 y Hileman, en 1968, se ocuparon de crear una vacuna para nulificar el sarampión, una enfermedad que, hasta 1980, cuando comenzaron las campañas de vacunación masiva, mataba a más de dos millones de personas por año, uno pensaría que los seres humanos continuaríamos vacunándonos regularmente hasta que el sarampión fuera solo un mal recuerdo.

Uno pensaría, pero…

Quizá los seres humanos pensamos demasiado las cosas, lo cual no quiere decir que lo hacemos con inteligencia.

A pesar de que conseguimos una solución funcional y costo efectiva para protegernos de un virus que nos ha acompañado, literalmente, durante siglos, de repente decidimos, nomás porque sí, que, seguramente, hay algo que no funciona con la vacuna, o, peor aún, hay algo que “no nos están diciendo”.

Basados en esa “certeza”, surgida de los “testimonios” de una actriz de Hollywood, quien asegura que con sopa Miso se obtiene el mismo resultado, o en el de un “influencer” de 14 años, que ya tiene “los ojos abiertos, no como ustedes borregos del sistema” dejamos de usar las vacunas o, peor aun, les impedimos a los menores, que ni la deben, ni la temen, el recibirlas

Hasta cierto punto (que yo no comparto), se podría debatir que los “anti-vacunas” ejercen su derecho individual a no recibirlas (los necios suelen ser escandalosos y leguleyos), aunque, convenientemente, no mencionan que, al hacerlo, afecten a todo el colectivo, porque exponen al contagio a quienes, por su edad o, por alguna otra razón, no se han vacunado.

Y es este tema de “alguna otra razón” el que me ocupa hoy, porque, con todas las deficiencias y problemas que tenía, hasta hace siete años y fracción, nuestro sistema de salud, lo cierto es que, sin importar las voces de quienes digan que “tienen otros datos”, o que “nos costaba carísimo”, México era ejemplo regional y mundial en materia de vacunación… punto.

El sarampión y otras enfermedades infecciosas llegaron a estar, prácticamente, erradicadas en nuestro país, con casos muy aislados y bien documentados, gracias al excelente servicio de vigilancia epidemiológica que alguna vez tuvimos.

Uno pensaría que, si no estaba roto, no había necesidad de arreglarlo.

Uno pensaría…

Pero llegaron unos señores (que en realidad ya estaban, nomás se vistieron de guinda) y decidieron, como los faraones de Egipto, versión Chico Ché, que, cualquier cosa que ellos no hubieran “construido” había que arrasarla.

Lo que no era tocado y aprobado por su divino Mesías, o no llevaba su foto pegada, no tenía porque existir.

En su afán de “pasar a la historia” como “transformadores”, le dieron al sistema de salud y, concretamente, a los esquemas de vacunación directo en lo que ellos no tienen, que es “madre”.

Pretextos hay muchos, los más cacareados por el gallo mañanero y su actual gallina encargada del despacho, son el excesivo gasto y la corrupción.

Uno pensaría que, para un país en desarrollo, la salud y la educación son rubros en los que ninguna inversión es excesiva, máxime cuando, por lo menos en el tema de las vacunas, se veían los buenos resultados.

Uno pensaría…

Ellos, claramente, no comparten esta idea, desmantelaron los esquemas de compra, transporte y aplicación de vacunas, se pusieron a buscar “lo mismo, pero más barato” con laboratorios patito y ni a ellos les cumplieron los pagos.

Cuando, sorpresa, sorpresa, las cosas no salieron, las vacunas no llegaron y el sarampión resurge, como ya esta pasando, la responsabilidad no es suya, fueron los de antes, los proveedores tan egoístas que quieren cobrar, los medios que todo lo distorsionan y, en general, la fatalidad a la que, históricamente, se han enfrentado los grandes estadistas incomprendidos.

Uno pensaría que, ante esto, los electores estaríamos indignados y, mínimo, les retiraríamos el apoyo en encuestas y haríamos un frente común para que nos garanticen el derecho a la salud, además de llamar a cuentas a los responsables de esta crisis, que no tendría porque haberse dado.

Uno pensaría…

Ya mejor dejo de pensar, porque nomás me enojo.

Buen jueves.

Por cierto, para que no anden pensando, yo SÍ tengo harta madre y hoy, la tres veces heroica (tres hijos) Concepción Christlieb Robles, cumple 81 años y yo la felicito y le agradezco que esté conmigo.

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17 comentarios

  • Adriana dice:

    Felicidades a tu mamá!!!! Qué viva la madre que te parió! ( Así gritan los españolitos)

  • Hiram dice:

    Soy fan de tus columnas. He notado que en algunas de ellas tienes faltas de ortografía o «errores de dedo», algo común en la mayoría de nosotros los mortales . Si corriges esos detallitos, tus textos quedarían impecables, acordes a la calidad de lo que escribes. No soy agente de la RAE, el comentario es en buena onda.
    Abrazo.

  • Rosa Ramos dice:

    Excelente columna, era previsible que esto pasara ( el sarampión y otras que vendran), bendiciones a tu mamá, que tengas por muchos años más a tu mamy

  • Raymundo Lozano H dice:

    Felicidades a tu señora madre, por motivo de su cumpleaños, Dios le conceda cumplir muchos más, en plenitud y bendiciones.

  • Victor Palma Bahena dice:

    Ya todos esto da vergüenza ajena …. Lo se se ocupa es que por el bien de la nación . Se implemente la guillotina. Cómo el el s 16

  • Arturo Rodríguez Gutiérrez dice:

    Pos ya ni pensar es bueno, así que felicidades a Doña Concepción y a ti, que a diferencia de aquellos, buen dices, tienes aun mami.

  • Mayte Noriega Fernández dice:

    Felicidades a la madre que te parió, como dicen mis ancestros.

  • Ofelia Rodríguez Cruz. dice:

    Felicidades a Doña Concepción. Dios le de salud y alegría.

  • Eduardo Castell dice:

    Felicidades y bendiciones a Doña Concepción. Feliz cumpleaños !!!
    Un fuerte abrazo a ambos !!!

  • Héctor dice:

    ¡Felicidades a La Thatcher!

  • Eduardo E Solís Garza dice:

    Hola buenos días
    Con todo respeto, yo creía en las vacunas, pero a partir del covid; todo cambió.
    Actualmente, no hay vacuna buena.
    Siempre se trata de detectar las incongruencias y estirarle al hilo.
    La mayoría de la gente vive engañada por gobiernos, religiones, Farmacéuticas, las Élites globalistas, etc etc.
    Estoy a tus ordenes para intercambiar opiniones, de preferencia telefónicamente.
    Es más fácil hablar que escribir.
    Saludos

  • Martha Elba dice:

    Las vacunas han demostrado su efectividad a prueba de dudas, así erradicada la tos ferina, la poliomielitis ocasionada por el virus salvaje, el control de la tuberculosis, la difteria en fin, todas las enfermedades contagiosas de la infancia. Las campañas de vacunación fueron todo un éxito.

  • Enrique Uribe Robles dice:

    Y es que pensar realmente es difícil, requiere esfuerzo y quienes han tomado las últimas decisiones en el gobierno piensan poco, mal y solo para su beneficio. Acabaron con un sistema de vacunación que era orgullo y gran ejemplo a muchas otras naciones. Lo que importa, muy feliz cumpleaños para tu mamá, larga y saludable vida.

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