Me lo hago fácil 12 de febrero de 2026

Me lo hago fácil

12 de febrero de 2026

Por Ángel Dehesa Christlieb

 

“La arena estaba de bote en bote,

la gente loca de la emoción.

En el ring luchaban los cuatro RUDOS,

ídolos de la afición”

La inmortal canción de Grupo África se replica hoy en la abarrotada y cada vez más desprestigiada arena de la política nacional, en la cual, hace mucho que no tenemos luchadores técnicos.

Además de la ausencia de pancraciastas científicos, los rudos están cargados a un solo bando, lo cual pinta mal para la afición.

Nomás les financiamos sus batallas campales, pero, gane quien gane, nosotros perdemos.

MORENA promotions, la empresa que nos trajo en 2019 la lucha en lodo del “Espanto” Batres contra el “Perro” Monreal, en modalidad “valetodo”, por el cinturón de la JUCOPO del Senado, el cual fue conquistado por el “Perro” en un desaseado, pero entretenido encuentro en el cual ambos contendientes se dieron hasta con la cubeta, nos trae hoy…

Layda “la alushe del botox” contra “El perro” Monreal.

Una guerra de dimes y diretes con la gobernadora de Campeche, la cual, al parecer, considera una ofensa personal el hecho de que alguien, no importa quien sea, le cuestione sus acciones.

No me malinterpreten, Monreal tampoco “vende piñas”, su familia (como la de Layda en Campeche), lleva años y años apoderada de la política en Zacatecas y consideran que, nomás por llamarse como se llaman, tienen derecho a vivir pegados a la ubre del erario.

Recuerden el berrinche que hizo su hija Catalina cuando perdió la Alcaldía Cuauhtémoc hace dos años, aunque luego, por supuesto agarró hueso en el gobierno de Claudia “la Doctora del Ring” Sheinbaum.

Monreal y Sansores están peleados por un comentario que hizo el primero acerca de la restauración del fuero en el congreso de Campeche, aprobada por legisladores estatales que temen, con razón, las represalias de la gobernadora por no haberle aprobado su propuesta de presupuesto.

Gane quien gane, los que perdemos somos nosotros, no importa lo entretenida nos resulte la contienda, porque estamos regresando (o, a lo mejor, nunca salimos de ahí), a esa era en la cual los gobernadores, alcaldes, presidentes municipales o cualquiera que obtenga un puesto político, se siente ungido por los dioses y considera el territorio que se le confía como su feudo personal.

México es mi país y, aunque cada estado tiene sus poderes locales, cualquier funcionario electo tiene la obligación de rendirnos cuentas a los MEXICANOS (hasta a Monreal), porque no importa qué tan “locales” sean sus asuntos, están pagados con el dinero de todos.

“Primero que cuide su chiquero”, contestó Layda, con la elocuencia y elegancia que siempre la han caracterizado.

Yo les digo a los dos…

A mí no me da la gana, ni me parece que, gracias a ustedes, mi país sea, en efecto, un chiquero donde ustedes hozan y se revuelcan.

Pónganse a trabajar.

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5 comentarios

  • Victor Palma Bahena dice:

    Lastima y vergüenza ajena es lo que dan todos ellos . Y la verdad . Es que como dice maussan…. Y nadie … Hacerme nadaaaaaa……. No sirve . Se sienten duros del lugar que se les dió para que lo hicieran progresar y proteger. Pero lo hacen progresar solo para ellos y lo protegen como si fuera de su propiedad…

  • Ma. Guadalupe Flores dice:

    Es de risa y divertida tu columna, pero triste lo mal q estamos representados por este gobierno de cuarta y aparte los mantenemos.

  • Regina Rubio dice:

    👌👌👌👌👌👌👌👌👌👌👌👌

  • Joel Velasco dice:

    Buen comentario y además divertido. La política actual más que divertida es dramática y decepcionante. Hasta en la época de la dictadura perfecta, había figuras de clase. Mejores discursos, menos latrocinios y más experiencia. Baste recordar a algunos: Ortiz Mena, Reyes Heroles, Jorge Díaz Serrano, Heberto, Uruchurto, Porfirio Muñoz Ledo, Manuel Buendía, castillo Peraza, Valentín Campa, Lombardo Toledano, Octavio Paz, Barros Sierra. Los Salgado Macedonio, o Cuauhtemoc Blanco, o Layda, o Adán augusto y hasta López obrador, eran figuras secundarias por no tener un nivel político e intelectual acorde con un país como México.

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