Me lo hago fácil
18 de marzo de 2026
Por Ángel Dehesa Christlieb
Hoy dejaré lo urgente por lo importante.
Estoy seguro de que los políticos alrededor del mundo han hecho una gran cantidad de barbaridades en este día y, por lo tanto, el mundo está hoy más cercano a la destrucción total que ayer, también creo firmemente que la presidenta encontró algo más por lo que quejarse y decirnos que, como pueblo, no estamos a la altura de su visión ni del proyecto que su patrón concibió para México y así me puedo seguir por un rato.
Solo que hoy tengo cosas más importantes, aunque quizá más personales, en las que pensar y quiero compartírselas hoy, quizá no resulten tan taquilleras como las aventuras de Claudia, la doctora que quería ser presidenta y sus MORENOS del ritmo, pero creo que son cuestiones como esta las que le hacen contrapeso a la existencia de seres y hechos como los que menciono en el párrafo anterior.
El fin de semana falleció el arquitecto Ernesto Velasco León, quien le dio trabajo a mi mamá en la Facultad de Arquitectura, además de traer la carrera de diseño industrial a la UNAM, fundar la Comunidad Down A.C. para que los niños como su hijo Martín pudieran ser atendidos, hombre de bien que hizo mucho por mi familia.
Vayan estas líneas como un abrazo para Regina, Ernesto, Regina, Jimena y Valeria, su esposa e hijos, que vieron partir a su marido y a su padre, un hombre honesto, de los que no buscaban pretextos para no hacer, sino que hacía e impulsaba a que otros también hicieran.
Dos personas a las que quiero muchísimo están en tratamiento contra el cáncer.
Mi querido arquitecto Mauricio Trápaga, quien me conoció cuando, como él dice, yo era un “libro con patas” que aún no terminaba la primaria y recorría los pasillos de la UNAM como el pollito de los lentes que atormentaba al gallo Claudio.
Estoy seguro de que todos ustedes tienen esa tía, esa que te festeja todo lo que tu mamá califica como peladeces, con la que puedes sentarte en las reuniones familiares y hablar mal de la tía mayor, la que te vistió de monaguillo en su boda y te hace pasteles alemanes cada navidad (y no le trae a tus hermanas, que se ponen verdes).
Pues mi tía la pelada, no podemos revelar su nombre porque su abogado nos lo prohibió, está en sus sesiones de quimio y yo, todos los días, me acuerdo de ella y comienzo a conversar con Dios acerca del mal gusto que, a pesar de ser Dios, puede tener algunas veces y le advierto, muy amablemente, que me molestaría mucho si este asunto no terminara de buena manera, lo cual lo tiene visiblemente asustado, como pueden ver por el clima loco que hemos estado teniendo.
Mi queridísima Mayté Noriega, la cual es el padre que nunca tuve y tiene la extraña y loable costumbre de quererme mucho cumple siete días como abuela y le mando un enorme beso.
Finalmente, hoy es cumpleaños de Abel Salto, quien ha sido y es un ejemplo para mí, quien ha elegido querer a mi mamá y ser un abuelo para Santiago y una figura paternal para nosotros.
Ustedes dirán que esto no es tan importante y digno de mención como las tragedias cotidianas, las perradas habituales y las usuales catástrofes y yo, respetuosamente, les diré que no estoy de acuerdo.
Son estas personas y las que, espero por su bien, que ustedes tengan que se parezcan a ellas las que hacen que este mundo sea habitable y disfrutable, así que, de vez en cuando, hay que revisar nuestras prioridades, darnos cuenta de la enorme bendición que es tener a la gente que nos quiere y nos inspira y dejar descansar a la que no.
¿Ustedes qué opinan?
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5 comentarios
Hola Angel, columnas como las de hoy me parecen más importantes y quisiera q hubiera más así, porque de los desatinos q vemos a diario estamos hartos. Gracias por estás columnas q nos hacen creer nuevamente en la humanidad
Que linda columna Angel, bendiciones. Más de ellas y menos de los políticos sarapastrosos
Por el contrario, éste tipo de relatos son los que alegran la existencia, un abrazo grande
Buen comentario Angel. Muy humano y reconfortante.
Grs x esta columna tan «humana y cercana» a mi vida. Es un placer enorme leerte y redescubrir el por qué me gusta tanto seguirte 🌻