Me lo hago fácil
23 /24 de marzo de 2026
Por Ángel Dehesa Christlieb
Los y las que, como yo, tengan más de 50 y ya peinen canas (las mías en la axila), sabrán lo que representan las ligas para las autoras de nuestros días.
El conocimiento de 81 años está contenido en papelitos, tarjetitas y tarjetotas, todo agrupado en montoncitos por categorías y, a su vez, cada montoncito está amarrado por una liga de distinto color.
Esas pequeñas bandas de hule hacen que el mundo de Conchita no colapse en un mar de papeles oficiales, fotos de sus hijos con disfraz de marsupial para el festival de la primavera, tarjetas de presentación de los grupos musicales de cada fiesta a la que ha asistido (“ve y pídele su tarjeta al del salterio por si se nos ofrece un día”) y papelitos reciclados varios donde anota información importantísima.
El archivero para toda esta información vital es una libreta, tamaño 90 x 140, fabricada en el sexenio de López Mateos, con las esquinas roídas por el tiempo y las hojas amarillentas, inflada por la cantidad de papeles que contiene, los cuales se mantienen dentro de la libreta gracias a una liga más grande.
No has vivido hasta que no acompañas a tu madre al banco y tienes que contener la ira de una creciente fila de clientes, mientras la autora de tus días extrae su libreta y, sin importarle la cara de angustia del cajero, le quita la liga y comienza a navegar entre sus múltiples contenidos, con el fin de localizar ese ticket viejo de la farmacia en el cual anotó la referencia para pagar su seguro.
Imaginen lo que pasaría si, por alguna malhadada ocurrencia del destino, a mi madre se le perdieran las ligas.
Dios no lo quiera.
¿Saben en dónde sí les están tronando las ligas una tras otra?
En Palacio Nacional
Las que sostenían la paquidérmica y anacrónica refinería de Dos Bocas, por lo pronto, reventaron, salpicando de crudo a varios funcionarios que, por supuesto, aun cobran del erario, además de contaminar el mar y las zonas aledañas.
Las ligas que garantizaban la seguridad, el libre tránsito y el acceso a una justicia imparcial y expedita hace mucho que quedaron más guangas que el resorte de mis calzones tras la noche de navidad.
Eso sí, somos bien “democráticos y populares”, aunque los jueces y magistrados no tendrían, por definición, que ser “populares”, por el simple hecho de que su trabajo es examinar la evidencia y fallar a favor y en contra de alguien.
Con el narco controlando y apretando cada vez más sus ligas de plata o plomo adivinen a favor de quien se van a decantar los nuevos representantes del poder judicial los cuales, por cierto, a pesar de su “democracia” y su “popularidad” se colgaron de la liga como si fuera liana y reservaron la información de la compra de sus trocotas, además de convertir el edificio de la corte, el cual es de todos y se podía visitar libremente, en un búnker impenetrable.
¿Pues no que muy “ministros del pueblo”?
En Hacienda y en el SAT les revocaron la autorización para extender recibos libres de impuestos a Mexicanos contra la corrupción, Mexicanos primero, México Evalúa y otras 336 organizaciones, muchas de las cuales, “casualmente” tienen la osadía de cuestionar y poner en evidencia los fallos y delitos cometidos desde el poder.
No fuera petición de AMLO, cuyas ligas se extienden como hilos de marioneta hasta la Plaza de la Constitución, porque a él sí le relajan las reglas y le dan su autorización en menos de una semana para “mandar dinero a Cuba”, lo cual es urgente y hay que hacerlo, sí, pero no por su conducto, a menos que queramos que esos fondos sean para el fusil de Silvio y la propaganda de Diaz Canel, en lugar de llegar a quienes lo necesitan.
Ya del estira y afloja de la relación entre México y Estados Unidos mejor ni hablamos, porque a la presidenta, quien para todo invoca la “soberanía” (la cual no pasa de ser un sueño guajiro, porque el gobierno no controla gran parte del territorio nacional) la traen como yoyo entre Washington y Palenque, desde donde Trump y AMLO jalan la liga en direcciones opuestas y a Doña Claudia se le olvida que con quien hay que quedar bien no es con uno ni con otro, sino con con TODOS los mexicanos.
A ver hasta donde se sigue estirando la liga.
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5 comentarios
Cómo siempre mí estimado amigo muy verídico y certero comentario
Tristemente esa bendita liga se va a reventar y el latigazo nos dará en nuestra bendita cara.
Muy bueno, tu artículo de hoy Ángel me gustó bastante!!👍👏👏
Faltó la liga con cascaritas de naranja mi buen Ángel…
¿Quién será el, la o elle osade a utilizarla sabiamente, jugando Tiro al blanco con Trump, Pejeclau y tipos que le acompañan?
Que ameno y divertido, como nos tienes acostumbrados. La liga se va a romper, más temprano que tarde y nos va a joder a las mexicanas y los mexicanos, pero según la Doña somos muy felices, o
Masoquistas!
Saludos