Se me hizo fácil: El necesario Serrat

Se me hizo fácil

23 de enero de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

El necesario Serrat

Siempre me ha gustado Joan Manuel Serrat.

Si alguien tiene comunicación con él, haga el favor de avisarle “tu música le gusta a Ángel”, para que sepa que su carrera no ha sido en vano y pueda dormir tranquilo.

Para mí que nací en la década de los 70, en el México de las peñas, de la esperanza en el amanecer socialista y soy, además, alumno del Colegio Madrid, Serrat es lectura y escucha obligada.

Aún recuerdo esos tiempos, antes de las plataformas musicales, en los que uno de los mayores ardores tras una separación o un divorcio era la expropiación de los discos de Joan Manuel, por parte de la otra “parte interesada” que, dicho sea de paso, antes de conocerme solo escuchaba Fresas con Crema, Flans y los Yonics.

Después de conocer la vida de Serrat, lo admiro también por sus convicciones, particularmente el haberse rehusado a asistir a Eurovisión por exigírsele cantar en castellano y no en catalán, porque estoy seguro de que la belleza, que no siempre es lo mismo que la “bonitez” (sí, acabo de inventar el término, chúpate esa RAE) tiene, por fuerza, que surgir de la bondad y de la congruencia,

Hoy, con esa manía que tenemos de decir “no fue así, has vivido engañado y yo te voy a decir la verdad”, leo que los motivos fueron otros y, quizá sí, solo Serrat lo sabe, pero yo ejerzo mi derecho de elegir quedarme con la primera versión, no por evitar que se me “caiga el ídolo”, sino porque es la que me sirve a mí como inspiración.

Gocé y gozo escuchándolo porque sus letras, tanto las que escribió él mismo, como las que salieron de la mente de otros escritores como Antonio Machado, León Felipe o Miguel Hernández, que él hizo parte de su repertorio y que mi generación, a su vez, tomó como propias para diversos fines (algunos de ellos inconfesables), son prueba de aquello que dicen que le decía Neruda a su cartero: “la poesía no es de quien la escribe sino de quien la necesita”.

Serrat fue y es para mí la necesaria puerta a otros muchos pensadores, soñadores y locos maravillosos que alimentan mi mente y mi corazón con sus palabras y mantienen en mí, a pesar de todo, la convicción de que la belleza existe y de que, incluso en los tiempos más difíciles, yo puedo, si así lo elijo, abrirle la puerta de mi mente, de mi corazón y de mi ánimo.

Y vaya que me toca vivir tiempos, en los cuales la vulgaridad, entendida no como la falta de “buenas costumbres”, sino como la glorificación y encumbramiento de los sentimientos más básicos y destructivos, permea, infesta y descompone muchas áreas del quehacer y de la interacción humana.

Hoy, más que nunca, necesito de Serrat, de los poetas, de la Bossa Nova, de las tiernas y valientes letras, de las palabras de aliento, de las “menudas honras”, de los amorosos, de los enamorados, de los locos que eligen la belleza, la bondad y la rectitud, no como mentiras amables para armar un discurso vacío, sino como una forma de pensar, de sentir y de transitar por la vida.

Afortunadamente y gracias a que yo procuro portarme bien, en mi vida no faltan estas indispensables personas y espero que ellos también me vean como yo los veo.

A los otros, los veo, los oigo y entiendo que tienen derecho a existir y a elegir ser lo que son, nomás, como dicen mis tías: “de lejitos, por favor”.

Ya para terminar, la verdad, la verdad admiro a Serrat porque se atrevió a decirle a una mujer aquello de “tuvo usted la carne firme” y hasta se lo aplauden.

Reto a cualquiera de mis lectores a emularlo, en mi caso, el sano apego a mis dientes me lo impide.

Felicitación

Para Marión Díaz, amorosa artífice de delicias culinarias, amiga queridísima e inspiración de Escribajistas Arreólicos.

Feliz cumpleaños, querida.

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Se me hizo fácil: El necesario Serrat

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 comentario

  • SILVIA BORREGO dice:

    Me encanta Serrat y tu columna es bellísima , siempre envidio a los escritores como tú y su capacidad de expresar emociones y sentimientos con toda la magia de las palabras , te felicito

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