Se me hizo fácil
30 de enero de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
Los héroes que yo conozco no tienen capa, ni poderes más allá de los que puede adquirir cualquier ser humano, siempre y cuando decida dedicar su vida a mejorar la vida de los demás, incluso cuando saben que sus esfuerzos nunca resolverán completamente los problemas de aquellos a quien escogen ayudar.
A pesar de saberlo, los héroes ofrecen su tiempo, su apoyo, su salud y todo su ser a las causas con las que eligen comprometerse y, aunque cobran por ello, realmente no hay manera de pagarles lo que hacen.
Su labor es admirada, vital e indispensable, sin embargo, en una de esas crueles ironías que los seres humanos permitimos en la actualidad, los fondos para que puedan desarrollarla siempre penden de un hilo y su disponibilidad está sujeta al capricho de algunos de los peores seres que habitan este mundo.
Desde hace poco menos de dos semanas me he referido al nuevo inquilino de la Casa Blanca como “el Emperatrump”, con ánimo de que el humor paliara un poco los estragos que este mamarracho electo pudiera causar.
Hoy no tengo ánimo de bromear.
Hoy, la estupidez y mezquindad de este nefasto personaje, de las que muchas veces no dimensiono los alcances porque los veo a través de la televisión, las redes sociales o me los cuentan, han golpeado a personas que conozco y admiro, porque son héroes.
En este caso son las personas que trabajan con los migrantes que se encuentran en los campamentos de la Plaza de la Soledad, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en una de las metrópolis más grandes del mundo, donde no se les quiere y están a merced de cualquiera que busque hacerles daño, desde policías corruptos hasta tratantes de personas.
Estas organizaciones trabajan con fondeo de la UNICEF y otras dependencias de las Naciones Unidas, las cuales reciben dinero de USAID, la agencia de Estados Unidos para el desarrollo internacional, la cual Trump decidió poner en pausa porque, según él, el dinero no se usa para cosas que valgan la pena.
Así que, gracias a Trump, a partir de hoy, todos estos héroes están sin fondos e impedidos para hacer su trabajo, además de tener un reloj sobre sus cabezas ya que, mientras Naciones Unidas, la OMS y demás organizaciones humanitarias no reciban la bendición de un ladrón, corrupto, violentador de mujeres, evasor de impuestos y defraudador el cual es, además, presidente de los Estados Unidos, no recibirán un sueldo.
Así que, de un plumazo, Trump canceló la ayuda y, con ello, canceló a los héroes.
Y no tengo más que decir hoy.
www.angeldehesac.com
2 comentarios
Es que ese tipejo «trabaja» única y exclusivamente para los Estados Unidos. Ah, pero no se trate de que Estados Unidos ayude o colabore con otros países porque ahí sí no. Tienes razón, es totalmente nefasto el rufián. Y apenas va empezando.
Como diría Trump, el problema no es Donald, el problema es que lo voten.
Abrazo