Se me hizo fácil 20 de octubre 2025

Se me hizo fácil

20 de octubre de 2025

Por Ángel Dehesa Christlieb

Como buen niño de los 70, hijo de parientes egresados de la H. Facultad de Filosofía y Letras, crecí leyendo a Mafalda en los “monitos” del Excélsior y una viñeta en particular me viene a la cabeza.

Mafalda escucha a varios personajes que, cuando se les exige un pago o cumplir con una obligación, a todo contestan “mañana” y, después de verlo varias veces, Mafalda dice “si no fuera por el mañana, éste sería el país del mañana”.

¿A qué viene este paseo por las veredas de la memoria en lunes, cuando además el desobligado que firma estas líneas no escribió nada el viernes?

Mañana les cuento.

Ah, no es cierto, un chascarrillo para empezar la semana.

El viernes, la verdad, se me hizo bolas el engrudo, tuve muchas cosas que hacer y pensar y ni siquiera tocó.

La reflexión de Mafalda salió a relucir gracias al comentario de una lectora sobre mi discrepancia con aquellos que piensan que Ricardo Salinas Pliego sería una buena opción para presidente de México.

Palabras más, palabras menos, me decía que, si Salinas Pliego no me gustaba, entonces nombrara mi opción, porque “tenemos un país desmembrado y ya urge hacer algo”.

Como dijo el gurú de La Chingada, “yo tengo otros datos”.

El hecho de que me oponga rotundamente a que Salinas Pliego sea presidente, no me obliga a sugerir a nadie más, quien quiera el puesto, pues que se apunte.

Si me apuran y con lo abaratada que está la banda presidencial últimamente, pues me propongo yo.

Dicen que la chamba incluye casa, coche, estipendios para ropa y comida, por tiempo limitado, no tendría que formarme en la cola del módulo para sacar la CURP biométrica y, además, no tendría problema para cubrir la agenda, porque yo también me levanto todo estúpido y diciendo incongruencias por la mañana.

Apenas llevamos un año del sexenio de la Sheinbaum y ya estamos pensando o, más bien, estamos cayendo en el juego de aquellos que quieren que mandemos nuestra mente a otro tiempo, pensemos únicamente en quién podría quedar para el siguiente período y comencemos a girar la tómbola de los candidatos que, dicho sea de paso, está bastante trampeada.

¿A quién puede convenirle que los mexicanos tengamos esta mentalidad de quiniela?

A nosotros como ciudadanos, seguro que no.

No abrigo esperanzas acerca de un cambio de comportamiento de los políticos mexicanos, como no sea para empeorar a medida que el sexenio avance, y comience a escasear la lana para sostener el populismo y ese estilo de vida que se resume en: “hagase la austeridad en los bueyes de mis electores”.

Si ya de por sí, cuando estamos pendientes y atentos a lo que hacen nuestros gobernantes, sean del partido o filiación que sean, nos enteramos cada día de alguna nueva perrería cometida por alguno de ellos, ya sean riquezas inexplicables, delitos que no se purgaron, propiedades adquiridas con “recursos propios” de procedencia ignota y la lista continúa.

Estoy de acuerdo en que el estar pendiente del transcurrir de la política nacional es un ejercicio doloroso, por decir lo menos, tanto por el nivel del debate, como por la calidad de los protagonistas y por la lana que nos cuesta.

Si los ciudadanos queremos que algo cambie, lo único que podemos hacer es estar encima y cada día, como cuchillito de palo, friegue y friegue, no estar pensando en lo que, en una de esas, podría llegar a pasar en los próximos cinco años si, Dios, Huitzilopochtli o la Divina Providencia, voltean a ver al Anáhuac y, por fin, nos mandan ese salvador que llevamos años esperando.

Nadie nos va a salvar si nosotros mismos no empezamos a hacerlo ya y, para mí, lo primero es centrarnos en el ahora, para que, cuando llegue el momento de elegir al que siga, siquiera tengamos un país para habitar, porque, si seguimos pensando en el mañana, cuando el mañana llegue, ni país vamos a tener.

Si quieres recibir esta columna en tu celular, entra a www.angeldehesac.com y mándame un mensajes solicitándolo.

@destacar

3 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *