Me lo hago fácil
14-15 de enero de 2026
Por Ángel Dehesa Christlieb
Pues ahora resulta que de daneses pasamos a británicos.
Según dice nuestra presidenta, en esa realidad alterna de la cual solo ella y sus porristas tienen noción, el IMSS-Bienestar se encuentra hoy en un estado de bonanza que, modestia aparte, es la envidia de propios y extraños, incluso de los habitantes de la tierra de Shakespeare, los Beatles y Mr. Bean.
Más allá de que lo que dice la Dra. Sheinbaum sea cierto, yo, que tengo una ardilla mental comparable a la que correteaba la bellota en la Era del Hielo, me pregunto cuál es la urgencia de compararnos con otros países.
Lo digo porque hay estudios psicológicos comprobados que explican, de manera bastante convincente, que el vivir preocupándonos de si nuestra existencia o circunstancias son mejores que las de otros es una de las mejores maneras de NO ser feliz.
Supongamos, sin conceder, que los tiempos de espera en el IMSS-Bienestar son, como dice la presidenta, mejores que los del National Health Service (NHS) del Reino Unido.
Según información oficial, la institución británica está pasando una de sus peores crisis en muchos años, por lo cual, ya bien mirado, no es un punto de contraste demasiado difícil de superar en este momento, pero bueno, repito, vamos a dársela por buena a la vecina de Palacio Nacional la cual, cuando le resulta conveniente, se ampara en la retórica patriotera de “como México no hay dos” y rechaza las comparaciones que no le convienen.
Más allá de los puntos finos que pondera mi roedor cerebral y de que el “tiempo de espera” es importante, el hecho es que esa estadística, por si sola, es solo una pequeña parte de lo que el IMSS-Bienestar está, por ley y mandato constitucional, obligado a proveernos a todos los mexicanos y, si ya se le tostaban las habas a la mandataria (que, por cierto, no es quien manda, sino quien está obligada a cumplir el mandato), por presumirla en ese show cómico, mágico y demencial llamado “Mañanera del pueblo”, se me hace algo tramposo que, con ese único dato, ya presuma que “estamos mejor que en Inglaterra”.
Lo que realmente sería bueno es preguntarnos y que ella nos contestara, de preferencia con una auditoría realizada por un despacho independiente y profesional…
Independientemente de si está “mejor” o “peor” que los servicios de salud de otros países ¿El IMSS-Bienestar cumple satisfactoriamente con dar a sus derechohabientes el servicio para el cual fue creado y es mantenido por todos los mexicanos?
A pesar de que, desde hace siete años que AMLO nos cobijó con su manto, todo va “requetebién” ¿existen, de puritita casualidad, áreas de oportunidad en las que el IMSS- Bienestar pueda mejorar?
Los pacientes del IMSS-Bienestar, incluyendo aquellos que se benefician del supuesto “tiempo de espera” mejorado ¿cómo califican la TOTALIDAD del servicio recibido?
El personal médico, de enfermería, administrativo y demás del IMSS-Bienestar ¿labora en condiciones aceptables, con la capacitación, los insumos y suministros adecuados, proporcionados en tiempo y forma para dar un servicio de calidad?
Las iniciativas y políticas públicas en materia de salud, incluyendo el presupuesto destinado a este rubro ¿son adecuadas, suficientes y existe una transparencia en el ejercicio de dicho presupuesto?
Cuando vea estas preguntas y sus respuestas en una “Mañanera del Pueblo”, independientemente de los resultados que se obtengan, entonces mi ardilla se aplacará y pensaré que, a la presidenta y amigos que la acompañan, realmente les interesa mejorar el sistema de salud, porque ya tendremos un punto de partida serio para ver dónde estamos y qué pasos hay que dar.
Mientras tanto y, aún a riesgo de parecer grosero, mi ardilla y yo mandamos el siguiente recado a Palacio Nacional…
El hecho de estar o no mejor que Inglaterra, Dinamarca o el País de las Maravillas, nos viene más guango que los trajes que sacaba AMLO en las recepciones de estado.
A nosotros no nos ofrezcan comparaciones vacías, queremos datos relevantes y precisos y, si no fuera mucha molestia o, más bien, aunque se enojen, dejen de solicitar nuestros aplausos por cumplir con el trabajo para el cual se les paga.
Ardilla out… tira el micrófono.
Si quieres recibir esta columna en tu celular, escríbeme al 55 2699-5827 y mándame un mensaje solicitándolo, yo mismo te incluyo en la lista de distribución.
1 comentario
Disfruto mucho tu columna querido Angel y t saludo desde Manzanillo Colima 🌻