Me lo hago fácil 3 de abril de 2026

Me lo hago fácil

3 de abril de 2026

Por Ángel Dehesa Christlieb

Viernes Santo.

Estoy seguro de que todos los que crecimos en México, por fuerza, tenemos algún recuerdo chusco, triste o inexplicable en esta fecha, la cual, con esa facilidad que tenemos los tenochcas para convertir lo solemne en chacota o motivo de fiesta, es ya una mezcla singular de devoción y desenfreno.

Hagan de cuenta como si Santa Teresa de Ávila se hubiera ido a Acapulco y hubiera tenido un hijo con Calígula.

Un viernes santo mi papá le arrojó a mi tía un chayote caliente y mi tía lo cortó con un cuchillo de mesa.

No entendí muy bien si el chayotazo fue porque mi tía se comió la pepita, o sea el suculento centro de la fruta (sí, el chayote es botánicamente una fruta, aunque la usemos como hortaliza o verdura).

De la cuchillada (que solo fue un corte mu superficial) sí sé que obedeció al celo religioso de mi tía Margarita ante la irreverencia de Germancito, quien insistía en poner discos de Elvis Presley en este dia de guardar.

Se lo recriminaron mutuamente hasta el último día.

Me encantaría poder seguir esta columna contándoles más historias, propias o de cercanos, que nos pusieran una sonrisa en la boca o nos hicieran reflexionar sobre la importancia de tener la disposición, cuando la vida nos lo indique, de hacer altos en el camino, cambiar para mejorar y renacer con nuevos bríos.

No voy a poder.

El Comité contra las desapariciones forzadas de Naciones Unidas decidió pronunciarse ante la crítica situación de México en ese rubro.

Nuestro gobierno, al cual ninguna crítica le parece a menos que sean ellos los que la hagan, ya puso el grito en el cielo diciendo que el informe es “tendencioso”, que ya hemos avanzado mucho (¿qué pero le ponen al abrazos y no balazos?) y que estamos harto sentidos de que la ONU no nos quiere poner una estrellita.

Alegan también que muchas de las desapariciones no son llevadas a cabo por agentes del Estado, sino por grupos delictivos.

Como si hoy en día los grupos delictivos no fueran agentes del estado.

¿Me estás oyendo Adán Augusto?

“Vamos super bien, nadie puede decirnos nada y, como vamos super bien, no tenemos necesidad de mejorar o hacer cambio alguno”.

Esa es la postura de la progresista y democrática 4T.

Una cachetada en los dientes para quienes han sufrido la desaparición de un hijo, de un padre o madre o de cualquier ser querido y, si lo pensamos bien, de todos nosotros, porque todos estamos en riesgo y, bajita la mano, nos están diciendo que, contra los delincuentes, estamos solos.

Una vez más señora Sheinbaum y amigos que la acompañan… la situación de inseguridad en México es gravísima, pero más grave es que ustedes lo nieguen, porque, repito, nos están restregando en la cara a los ciudadanos que, a pesar de que se les paga y mucho por cuidarnos, no lo van a hacer.

Hoy viernes santo se conmemora la pasión de Cristo, el cual fue crucificado y murió, según la tradición, a la “hora nona”, aproximadamente las tres de la tarde.

En su caso, se sabía que resucitaría al tercer día y ascendería a los cielos.

La 4T ya nos dijo… los que desaparezcan en México no van a resucitar, denlos por muertos y ojalá que Dios les preste vida a sus allegados para encontrar la fosa donde hayan quedado.

Y cuidadito con exigirnos cuentas cuando eso pase, porque es traición a la patria.

Nosotros estamos muy atareados “transformando al país” con reformas electorales, recordatorios de que el aeropuerto de Texcoco era del diablo y berrinches consuetudinarios en cadena nacional.

No nos podemos ocupar de ustedes.

Qué poca madre.

Si quieres recibir esta columna en tu celular, entra a www.angeldehesac.com y mándame un mensaje solicitándolo.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *