Se me hizo fácil
7 de abril de 2026
Por Ángel Dehesa Christlieb
Ya estamos de vuelta después de una muy nutrida semana mayor, en la que no todo se dio como yo quisiera, pero que, definitivamente, me llevó a renacer en maneras que no esperaba.
Espero que a ustedes también les hayan servido estos días de asueto, ya si guardaron la solemnidad que la religión les pide, o cayeron en el desenfreno propio de una de esas películas mexicanas de los 70s y 80s en las cuales Rafael Inclán, Alfonso Zayas y Andrés García hacían de las suyas en alguna playa del país, ya es tema de cada uno.
Llevo más de 50 años en este planeta y, si de algo estaba seguro en la época de Pascua, era del hecho de que nuestro mundo, muy a pesar de nosotros que lo habitamos, siempre nos daría la oportunidad de renacer cada primavera.
Últimamente y como nos estamos portando… ya no estoy tan seguro.
Van a decir que regresé muy amargosito de mis vacaciones.
A lo mejor, la gloria no me abrió como esperaba, lo cual, a mis más de 50, ya es un peligro tan latente como Trump con el arsenal gringo a su disposición.
Hablando de Trump.
¿No sería bueno que alguien le dijera que, si se va a dedicar a iniciar guerras tramposas e innecesarias, valdría la pena no estar advirtiendo a nivel mundial en redes sociales lo que va a hacer a continuación?
Entre Trump, Putin, Cuba, los derrames de petróleo en Veracruz que (según la presidenta) no son ciertos, la Suprema Corte dándole licencia a la UIF para abusar, aún más, de sus funciones y cometer más terrorismo fiscal, el cambio climático que, según Trump, no existe y lo que vayamos acumulando los que nos decimos la especie dominante, hoy ya no estoy seguro de que el planeta nos dure mucho.
¿Hasta cuándo dejaremos de ocuparnos de las minucias políticas y los miedos fabricados que nuestros gobernantes nos provocan para que sigamos votando por ellos y nos concentraremos en lo que realmente nos debería preocupar?
Tener un mundo en el cual vivir.
A finales del mes pasado, mientras Trump se dedicaba, como siempre a despotricar en contra de quien su enigmático y pequeño cerebro le indique, bajita la mano estaba reuniendo una comisión que tienen en su país, llamada el “Panel de Especies en Peligro”.
Estos señores son apodados “El Escuadrón de Dios”, porque resulta que tienen la facultad de decidir si, en el interés de la “Seguridad Nacional, les levantan las restricciones ambientales a las empresas.
Ellos, por sus pistolas, pueden decidir si una especie en extinción se salva o si le dan permiso a una compañía de destruir su hábitat, como si la biodiversidad y su destrucción no fuera asunto de todos los que vivimos en la Tierra.
Este 31 de marzo, este comité, decidió levantar las restricciones a las petroleras y empresas de prospección que trabajan en el Golfo de México, gracias al que el “secretario de guerra”, Pete Hegseth, fue a mentir a la reunión diciendo que es un asunto de “seguridad nacional”.
O sea, se van a echar a la fauna y flora del Golfo de México.
En eso se tendría que concentrar nuestra “científica” presidenta, en usar a su recién nombrado canciller para, a nombre de toda la población del planeta, exigir a Estados Unidos respetar las especies en peligro que, repito, son patrimonio de toda la humanidad.
Por cierto, a ver si De la Fuente se va limpio, parece que Josefa González Blanco ya destapó una cloaca a la cual hay que estar atentos.
Usemos hoy nuestras redes y voces para exigir a nuestros gobernantes que protesten la arbitraria decisión de Estados Unidos, porque el mundo es de todos y si lo dejamos en manos de los políticos, no va a quedar ni dónde pelearnos.
Escríbanle a su presidenta.
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2 comentarios
Concuerdo contigo Ángel, entre las decisiones internacionales y las nacionales, solo vemos a un grupo de “personas” inútiles , enfermos de poder y con la espada desenvainada…¡de terror!
Noooo, pues sí, q paren al mundo q quiero bajarme 😜