Se me hizo fácil
5 de febrero de 2025
Por Ángel Dehesa Christlieb
Un querido amigo me dijo: “gestionar a los padres nunca es fácil”.
Tendría yo 8 o 9 años, mi papá y yo recorríamos el circuito escolar de Ciudad Universitaria en su veloz y plateado clásico alemán, probablemente era un fin de semana o un día feriado porque no había demasiados coches en el campus.
Germancito frenó el coche, miró por la ventana y me señaló una extensión de pasto de las muchas que hay en C.U. a la altura de la Facultad de Filosofía y Letras.
“En ese pasto nos conocimos tu mamá y yo”
A esa edad uno cree que todo se quedará en la memoria, que pasaría por ahí una y otra vez y, seguramente, así fue durante mis días como estudiante de historia en la facultad, cuando paseaba por el campus con mis perros o cuando recorría las islas en busca de unas quesadillas que, además de nutrirme, me dotaran de superpoderes o, mínimo, convirtieran mi sistema inmune en una fortaleza impenetrable.
Si hoy me preguntaran dónde se encuentra exactamente ese lugar, les diría que no lo sé.
No sé dónde está ese lugar donde comenzó la historia de mis papás, pero sí sé que gracias a ese anónimo rincón universitario yo estoy aquí y puedo escribir esto…
Felicidades, mamá.
Concepción Christlieb, “Conchita”, como la conocen en las altas y bajas esferas de esta ciudad cumple hoy 80 años, de los cuales he vivido 51.
En esas cinco décadas nacieron mis hermanas, nos hemos querido, nos hemos peleado y reconciliado y, a lo largo de todo ese tiempo, he visto a mi mamá ser una mujer fuerte, generosa, respetada por méritos propios y llena de personas que la quieren.
Lo bueno que hay en mí es gracias a ella, de lo malo me hago cargo yo.
Somos parecidos, tanto que, aún hoy chocamos de vez en cuando y no hay una sola vez que no lo lamente, aunque, a veces, no sé cómo parar y me duele.
Felicidades, mamá.
Las palabras faltan, pero el cariño sobra.
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2 comentarios
Me uno a las felicitaciones, si duda nuestras madres dejaron lo mejor en nosotros y lo bueno en nosotros se lo debemos a ellas.
Me encantaría recibir esta columna